La Xunta, obligada a pagar las expropiaciones del puerto seco

L.Míguez SALVATERRA / LA VOZ

VIGO

El Gobierno descarta recurrir en el Supremo las 400 sentencias del TSXG

26 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

700.000.000 ¤

Inversión

Zona Franca, Xunta y Autoridad Portuaria invirtieron ya una parte en la urbanización.

10.000

Trabajadores

Los cálculos hablan de 10.000 empleos directos gracias a las 73 firmas interesadas.

6.500

Fincas expropiadas

La construcciónd el polígono necesitó casi miles de metros en Salvaterra y As Neves.

Cuatro años de protestas y movilizaciones después, los expropiados por el puerto seco de Salvaterra y As Neves podrán cobrar por los recursos minerales de los casi cuatro millones de metros cuadrados de terreno. La Xunta ha decidido renunciar a sus recursos ante el Tribunal Supremo, con los que intentaba eludir el pago de los cerca de 7, 7 millones de euros que piden los más de 500 afectados.

Esta decisión, tomada hace semanas, vuelve a poner sobre la mesa las más de 400 sentencias del Tribunal Superior de Xustiza que daban la razón a los vecinos. Así que ahora solo es cuestión de tiempo que tengan la consideración de fallos en firme y los implicados puedan exigir su ejecución.

No será el último paso de la batalla. Ahora quedan las negociaciones sobre el coste final, acordado con la anterior Xunta del bipartito en un convenio que nunca se llegó a cumplir. Ese es el documento al que acuden los expropiados, aunque podría variar según la interpretación de los promotores, que afectan al Gobierno gallego, Autoridad Portuaria y Zona Franca.

Acogiéndose a los fallos de los juicios en Santiago, habría que elaborar una valoración de las fincas para saber el precio que tendrían que entregar, claro que esta medida choca con el acuerdo del 2004 del proyecto, en el que se establece que el proceso de expropiación se realizará por tasación conjunta. Eso reduce los límites entre cada caso a los simplemente vinculados con las superficies afectadas.

Y todo ello sin incluir los intereses acumulados en estos años. Un pico nada desdeñable al que hay que sumar los costes procesales y otros ajustes que engrosan la factura de un polígono actualmente paralizado. Porque lo cierto es que la plataforma logística que estaba llamada a ser el mayor polígono industrial de Galicia solo ha logrado acumular en diez años decenas de promesas, paneles explicativos y cientos de números rojos en las arcas públicas.