22 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
A Abel Caballero no le ha quedado otra que esconder la mordaza que reservaba para aquellos que querían acceder a los plenos y dejar que los ciudadanos participen. Era un atropello que todos los vecinos de Vigo. Bueno, menos aquellos que cobran de los ciudadanos, claro. Los plenos serán aburridos, ¡pero son públicos! Ahora queda esperar al 22 de mayo, porque hasta entonces los tendremos dóciles, dóciles. Pero después...