Joaquín Humberto Rodríguez Pérez, colombiano de 46 años, ha sido condenado a cinco años de prisión por transportar un kilo de cocaína desde Madrid a Vigo.
La policía le encontró la droga escondida en su pantalón. El alijo podría haber alcanzado en el mercado negro un valor de 47.804 euros.
La detención se produjo en el aparcamiento de Alcampo de Coia y, además de la droga, con una pureza del 40,26 por ciento, el súbdito colombiano tenía en su poder 540 euros en efectivo y dos teléfonos móviles.
La misma sentencia condena a dos años de prisión a María Patricia Velásques como cómplice y criminalmente responsable del mismo delito contra la salud pública.
Esta mujer había sido implicada por el narco, quién manifestó en el juicio que era la que le había puesto en contacto con los compradores de la cocaína, tres jóvenes que consiguieron escapar en un BMW cerca de El Corte Inglés.
La detención de J.H.R.P., que había trasladado la cocaína desde Madrid, se produjo como consecuencia de una ardua investigación llevada a cabo por Unidad contra la Delincuencia y el Crimen Organizado tras tener noticias, en el mes de mayo del 2009, de que se estaba registrando en Vigo un aumento en la distribución de cocaína, droga que se vendía mediante contactos en distintos locales de hostelería.
Precisamente el día que se procedió a la detención del súbdito colombiano, este se había dirigido previamente a un bar del centro de la ciudad, en el que debería haber contactado con los compradores.