Dice que los ropaloceros tienen el mismo código genético que el hombre y admira las «monarcas» porque llegaron aquí desde América «milagrosamente», dice
11 oct 2010 . Actualizado a las 11:53 h.Xulio Vázquez «Disfruta con la naturaleza y déjalo todo como lo encontraste». Un sabio consejo que nos brinda en su blog un hombre de ciencia. Se trata de José Luis Iglesias Garrote (61 años). Es catedrático de Ciencias Naturales y acaba de jubilarse, tras impartir el último curso como profesor de Enseñanza Secundaria Obligatoria y Bachillerato, en las materias de Biología y Geología. Pero en los 35 años que ha estado dando clases supo sacar tiempo para su faceta de investigación. La plasmó en publicaciones en revistas científicas y en libros sobre paisajes, mariposas, flora, minerales o árboles.
-¿Desde cuándo su afición a la investigación?
-Desde el mismo momento en que terminé la carrera. Primero trabajé en un departamento de bioquímica. Luego, ya me dediqué al campo de la investigación para estudiar los insectos. -¿Por qué siente predilección por las mariposas, llegando incluso a publicar una guía de Galicia? -Son unos insectos llamativos, pero no sé si son más o menos interesantes que otros grupos. -¿Y en lo referente a su evolución? -En este aspecto son los que más éxito biológico han tenido. Si en el planeta Tierra hay un millón de especies, las tres cuartas partes son de insectos. Es el grupo zoológico de mayor interés evolutivo. -¿Quiere decir que el hombre no es el rey de la creación? -(Sonríe). Hay que tener en cuenta que, hasta hace 3.800 millones de años no había ningún ser vivo en nuestro planeta, no aparecieron las primeras bacterias. De ellas, mediante un proceso evolutivo, surgió nuestra especie. Incluso me atrevería a calificarla de patera, porque acabamos de llegar. El hombre, como mucho, existe desde hace unos dos millones de años. Si lo comparamos con otros animales, se podría decir que su existencia representa segundos de vida. -¿Qué tenemos en común con las mariposas? -Una cosa tan importante como es el código genético. Significa que hablamos el mismo idioma. Además, resulta muy sencillo porque solo consta de cuatro letras y se combinan de tres en tres elementos, por lo que formaría 64 palabras. Pero con ellas funciona una bacteria, una mariposa y un hombre. Aunque funcionemos igual desde el punto de vista del código genético, somos muy diferentes. Basta con pensar en una máquina tan maravillosa como es el cerebro humano. Nunca habrá un ordenador que lo supere, debido a su capacidad para pensar. -¿Cuántas especies de mariposas encontró en Galicia? -En el libro constatamos 132, aunque puede haber 150 especies de ropaloceros o mariposas diurnas, que fue las que tratamos, pero también las hay nocturnas. En Galicia hay poca variedad y menor número de individuos de cada especie, debido a que tiene escasas zonas calizas, todo lo contrario de lo que sucede en Pirineos, donde también realizamos otro estudio. -¿Cuál es el papel que juegan en el ecosistema? -Al transportar polen de unas plantas a otras, participan en la reproducción de muchas especies de plantas, que necesitan de la colaboración de un tercero. De no existir las mariposas, esas desaparecerían. -¿Alguna rara? -Sí, la monarca, denominada Danaus plexippus . Suele emigrar de México hasta Canadá, pero milagrosamente tiene llegado a Galicia algún ejemplar. -¿Por qué se habla tanto del cambio climático? -Más que el cambio climático o el paro, lo preocupante es la contaminación. Aunque se habla de que subirán las temperaturas, el planeta va hacia un período más frío.