El PSOE asegura que Cangas y Moaña no estarán adscritos al nuevo hospital

M. V. F. / J. S. VIGO/LA VOZ.

VIGO

08 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El secretario provincial del PSdG, Modesto Pose, dio ayer por hecho durante una comparecencia en Cangas que los vecinos de O Morrazo no estarán adscritos al nuevo hospital de Vigo. Por el contrario, aseguró que, de acuerdo con los datos que manejan, los pacientes de Cangas y Moaña deberán continuar acudiendo a Povisa para recibir asistencia sanitaria, tal y como venían haciendo hasta el momento.

Esta información contradice la pretensión del bipartito y que la actual conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, se comprometió a mantener: la creación de un servicio libre adscripción poblacional de Vigo entre Povisa y el nuevo hospital para hasta 90.000 de las 600.000 personas del área. Según el PSOE, estos planes han quedado en el olvido y, de acuerdo con Pose, que calificó el hecho de «inaceptable», los vecinos de O Morrazo no se beneficiarán del centro de Beade.

Sobre este aspecto se manifestó también ayer el presidente de la junta de personal del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) y miembro de la Plataforma para a Defensa da Sanidade Pública de Vigo, Manuel González, en un acto que el colectivo organizó en los terrenos donde se construirá el centro. «O proxecto do hospital xerara a esperanza dunha sanidade unificada, pois ata o momento había áreas da poboación asignadas a Povisa que ían deixar de estalo. Agora seguen ameazadas con non estar recollidas nun hospital público», lamentó.

«Inequidade total»

Así, anunció que existen «rumores» que apuntan en esa dirección y que no van a esperar a su confirmación para «informar á cidadanía» y expresar su «oposición». «Remata o actual concerto con Povisa e estase traballando nun novo que asignaría á empresa privada toda a atención dunha poboación, incluída a primaria», denunció.

Para González, la ratificación de estas sospechas sería «gravísima». «Produciría unha inequidade total entre usuarios, o que supón un ataque á sanidade pública que non podemos consentir», concluyó.