El Parlamento gallego aprobó ayer por unanimidad pedir a la Xunta que realice obras de excavación arqueológica en la Serra da Groba, con el objetivo de proteger los petroglifos. El asunto fue defendido por el BNG después de que La Voz de Galicia diese a conocer que las obras de una plantación de kiwis habían pisado unos petroglifos en la parroquia de San Pedro de Burgueira, en Oia. El alcalde de Oia, Alejandro Rodríguez, y su concejal de Urbanismo incluso declararon como imputados ante la Guardia Civil por supuestos delitos contra el patrimonio histórico.
Los hechos se descubrieron en abril, cuando los responsables de la plantación de kiwis empezaron a colocar postes a pesar del patrimonio existente. La empresa se llama Kiwi Atlántico Fincas. Días después de que La Voz diese a conocer los trabajos, el regidor de Oia decretó la paralización de las obras, localizadas en el alto de Sobral.
La diputada nacionalista Carme Adán defendió ayer en la Cámara gallega que los bienes catalogados sean debidamente protegidos -junto el llamado Petroglifo de Mouta hay un yacimiento romano, declarado bien de interés cultural-, pero también que se protejan todos aquellos elementos patrimoniales que siguen sin catalogar. Por eso llamó la atención de la necesidad que existe de catalogar estos yacimientos.
La zona afectada por la plantación de kiwis consiste en un asentamiento agroganadero «vinculado á riqueza aurífera da Groba e do Argalo de hai uns 1.800 anos», según el BNG. Se conoce con la denominación ACH36036008. Adán criticó también las declaraciones del regidor, recogidas en su día por este diario, que instaba a «mirar al futuro, no al pasado».