Caballero reconoce que Vigo no tiene biblioteca estatal por su fracaso en encontrar un terreno

J. Fuentes / M. J. Fuente VIGO/LA VOZ.

VIGO

Desde el pasado mes de abril es de conocimiento público que la construcción de una biblioteca estatal en Vigo está bloqueada. En esa fecha el Ministerio de Cultura descartó ubicarla en el interior del auditorio de Beiramar, y el alcalde vigués apostó entonces por Navia para conseguir una infraestructura cultural de la que disponen todas las ciudades gallegas salvo Ferrol.

Pese a ello, en los seis meses transcurridos Abel Caballero ha mantenido un completo mutismo sobre este proyecto sin reconocer su bloqueo. Sin embargo, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2011 ha sacado a la luz lo que ya era evidente: que el Ministerio de Cultura ha abandonado el proyecto. Por esta razón solo contempla 20.000 euros para el 2011 de un total de 8,14 millones de euros que totalizará la inversión.

Incluso en la hipótesis de que se cumpla la programación prevista en los presupuestos del 2011, la primera cifra significativa para su construcción llegaría en 2012 (un millón de euros) y otra similar al año siguiente. El ejercicio clave sería el último, el 2014, con seis millones de euros, por lo que hasta finales de ese año no estaría terminado el inmueble.

Ante la evidencia de estas cifras el alcalde vigués decidió ayer colocar la venda antes que la herida. Justificó la partida de 20.000 euros «en que es lo que se necesita para elaborar el proyecto y esperar a que mientras tanto el Concello desatasque la cesión de los terrenos».

Esperando lo óptimo

El argumento que ahora utiliza el alcalde para justificar el retraso es encontrar el sitio más conveniente, algo que supuestamente se daba siempre en la media docena de ubicaciones elegidas en su momento y posteriormente descartadas por uno u otro motivo. «Quiero la mejor ubicación y si se tiene que retrasar seis meses el proyecto se hará. Si alguien tiene que decir algo por ello que se lo diga al alcalde; el Gobierno central no ha puesto limitaciones. Quiero el terreno óptimo y Madrid está esperando, pero hubo complicaciones a la hora de encontrarlo».

En tono retador, pese a todo, garantizó que logrará una parcela para la biblioteca estatal. «Lo encontraré yo y será una inmensa biblioteca con mil plazas, pero quiero tiempo para que sea el mejor posible».

Hace un par de años el proyecto parecía encarrilado ya que los técnicos del ministerio dieron el visto bueno a la construcción de la esperada biblioteca estatal en el lateral de la Praza do Rei donde se encuentra la antigua Panificadora. Cuando el proceso estaba a punto de iniciarse el proyecto Moneo lo dejó fuera de juego. Este arquitecto no veía encaje a la biblioteca en dicho recinto y Caballero aceptó sus tesis.

Desde entonces el alcalde ha intentado, sin éxito, conseguir una ubicación alternativa. En este peregrinaje se encontró con la oposición de alumnos y profesores de la Escuela de Artes y Oficios, que se negaron a trasladar su sede del edificio cedido por García Barbón. Tras un duro pulso, con protestas y manifestaciones en la calle, Caballero cedió con el argumento de que era mejor llevarla al auditorio.

No contaba con que tampoco era un sitio idóneo, lo mismo que Areal, Navia, Cluny, por lo que Vigo sigue sin biblioteca estatal y sin plazos para tenerla.