Caballero vigués se topó ayer con la realidad de la existencia de trabajadores foráneos e incluso extranjeros en las obras del Plan E. Le ocurrió sin pretenderlo durante la visita a las obras de acondicionamiento del acceso al cementerio de Pereiró, incluida en esta iniciativa estatal.
Además de construir aceras en granito en este lugar se están recuperando los jardines existentes. El alcalde aprovechó el desplazamiento para dirigirse a uno de los operarios que colocaba las losetas de piedra. Para sorpresa del alcalde, y de los periodistas, que observaban la escena a corta distancia, el obrero le contestó en portugués, dejando muy clara su procedecencia, un detalle que el regidor ignoró.
El Plan E (de España), que durante dos años ha financiado el Gobierno central en colaboración con los ayuntamientos, tiene como objetivo prioritario la reducción del desempleo en un momento de grave crisis económica. En su primera edición, el año pasado, el alcalde vigués ofreció datos generosos sobre las contrataciones de paradosque habían podido llevarse a cabo en Vigo con los 54 millones aportados desde Madrid. Supuestamente fueron miles de personas, un volumen que la oposición popular ha puesto en duda, aunque no ha podido conseguir cifras concretas pese a sus reiterados intentos al no autorizarlo Caballero.
Meses atrás la oposición denunció que había muchos obreros foráneos en los tajos del Plan E, e incluso que se estaba utilizando granito portugués. Esto último lo demostró mostrando fotografías del envoltorio del material utilizado en una obra cerca de la calle Venezuela.
Desde el principio el alcalde aseguró que las empresas que realizan obras del Plan E están obligadas a contratar a parados que se encuentren inscritos en las oficinas del Inem de Vigo. De esta forma se pretende que beneficien a parados locales.