A los taxistas de Vigo les aguarda a la vuelta de la esquina una parada más. Esta señal de stop se la puso el Concello, tras aprobar en un reciente pleno una disposición (a petición del propio sector) para que el parón sea de un día a la semana. No se trata de una huelga encubierta, sino de un descanso forzoso como medida anticrisis. Jorge Alleres Coya (35 años) es uno de los autopatronos del taxi que aguardan expectantes a que se ponga en práctica esa norma no exenta de polémica. -¿Está a favor? -De entrada, sí. Estoy a favor de probar la jornada de descanso forzoso por tres meses, pero sin aumentar las licencias. -¿Los pros y los contras? -La ventaja es que al haber menos taxis en la calle, el reparto de la tarta puede ser algo mayor porque, ahora mismo, vamos mucho de parada en parada, perdiendo el tiempo y gastando combustible. La parte negativa es que nos puede alterar las jornadas de descanso, al verte obligado a trabajar en otro turno. -¿Cómo se llevará a cabo el descanso forzoso? -En Vigo hay 553 taxis y lo que se ha planteado es que descansen cada día 92. Nos supondrá descansar una jornada de cada seis. Se hará por el número de licencia y es rotativo. Además no nos corresponderá siempre el mismo día de la semana. -¿Acaso no descansaban? -(Sonríe). Por supuesto. Pero el descanso forzoso en el sector del taxi siempre ha sido objeto de polémica. En otras ocasiones también hubo votaciones, pero no se aprobó, porque la mayoría estaban en contra. Lo que ocurre es que hay menos trabajo y las paradas están abarrotadas de taxis. Ahora estamos casi el doble de tiempo y la recaudación bajó un 35%, debido a la crisis económica. -¿Muchos años al volante? -Catorce. -¿Accidentes? -Ninguno grave. -¿Atracos? -De momento, no. Es más arriesgado si se trabaja de noche. -¿Se le fue alguien sin pagar? -Hace poco una señora me dijo que iba a buscar el dinero que le faltaba, pero no regresó.