Caballero no consultó al Obispado para instalar la sede viguesa de la UNED en un edificio de la Iglesia

La Voz VIGO/LA VOZ.

VIGO

El alcalde vigués ofreció a la UNED un edificio del Casco Vello que en tiempos fue la rectoral de la parroquia. Se trata de un inmueble que el Concello utiliza desde hace años mediante un convenio con el Obispado; de lunes a viernes acoge actividades municipales y los fines de semana otras organizadas por la parroquia.

Pese a esta primacía municipal el convenio que regula su funcionamiento, del año 1997, deja claro que cualquier otro uso debe tener el visto bueno del propietario. «Prohíbese expresamente calquera outro uso ou atención que os anteriormente expresados (Concello a diario y parroquia fines de semana), así como a utilización por terceiras persoas ou entidades distintas ás implicada neste convenio, salvo común acordo de ámbalas dúas partes». Sin embargo, el Concello no consultó de forma oficial la posible ubicación allí de la sede viguesa de la UNED.

Tras la decisión adoptada el pasado miércoles de abrir la vía para que en el futuro la UNED tenga una sede en Vigo el Concello tendrá que gestionar el visto bueno del Obispado, aunque falta por saber cuando se materializará. Ayer llamó la atención que el alcalde, promotor de la instalación de la UNED, guardara completo silencio sobre el tema durante toda la jornada.

Por su parte, el PP defendió el traslado para beneficiar a los 1.400 alumnos vigueses de la UNED y a otros tantos de la comarca de un total de 4.400 matriculados en la sede de Pontevedra. No obstante, José Manuel Figueroa criticó a Caballero «por actuar de manera improvisada y gestionar el traslado solo con la UNED y no consultar al conjunto de los miembros del patronato».