El Voleibol Vigo ya ha completado su primera semana de trabajo. Flavio Calafell todavía no tiene a todos sus jugadores y al técnico argentino le preocupa que ese retraso se pueda alargar mucho más. Aun así, él está contento. A pesar de la delicada situación económica del club, el Vigo ha conseguido formar un buen bloque.
«Me gusta la plantilla. Soy ambicioso y estoy satisfecho con el grupo que hemos formado a pesar de que la plantilla es más joven que la de la pasada temporada», indica Calafell.
En este inicio de pretemporada, el técnico argentino está sometiendo a sus jugadores a duras dobles sesiones de trabajo: «Por la mañana trabajamos mucho en el gimnasio, sobre todo con pesas. Por la tarde es un trabajo mucho más táctico e individualizado».
Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones, Calafell está contento porque «la gente está trabajando muy bien pese a que todos sabemos que los inicios siempre son duros para los jugadores».
La baja de Eduardo
El equipo ha perdido a algunos de sus mejores jugadores. El dinero ha sido determinante. «Algunos tenían mejores ofertas y no podíamos competir, pero dentro de nuestras posibilidades hemos fichado bien», explica Calafell.
Pero para el entrenador argentino una baja es especialmente dura, la del capitán Eduardo Sánchez: «Era un jugador fundamental tanto dentro como fuera de la pista. Su ausencia se notará».