Un total de 518 escolares se han quedado sin la beca de comedor que otorga el Concello cada año para los centros escolares de la ciudad. Debido al incremento en un 14% de las concesiones, el presupuesto se ha quedado raquítico y ha obligado a la concejala de Benestar Social a pedir al alcalde que cumpla su promesa de no dejar a ningún niño sin beca.
En principio, María Méndez, (BNG) tiene previsto ordenar el traspaso de una partida presupuestaria de 45.000 euros para este fin, lo que permitirá acceder a las ayudas de comedor a otros 120 alumnos.
Sin embargo, todavía quedarán más de cuatrocientos sin servicio, que se espera atender si el alcalde cumple su promesa.
Como paso previo Méndez sugirió personalmente a la concejala socialista de Hacienda, Raquel Díaz, una operación de crédito que permita disponer del presupuesto. Sin embargo, y según la misma concejala de Benestar, Raquel Díaz le respondió que «valórase facelo, pero en principio non é unha cousa que se contemple».
En total se concedieron 1.724 becas de comedor, se denegaron 355 por no cumplir alguno de los requisitos y 518 quedaron en lista de espera tras agotarse el presupuesto.
El hecho de que se hayan rebajado las condiciones económicas de las familias para acceder a esta prestación ha sido decisivo en el incremento de solicitudes. En concreto, este curso se exigen unos ingresos de 399 euros por miembro de la unidad familiar.
El 25% de las ayudas corresponden a población inmigrante, entre la que se detectan situaciones más precarias.
Además de las becas de comedor, Benestar Social ha concedido 534 para la adquisición de libros de texto, mientras que casi otros tantos escolares no lograron acceder a ellas, como demuestra el hecho de que 354 permanezcan en lista de espera y 162 fueran rechazados.
El mayor número de solicitantes procedía de colegios públicos (1.614), seguido de los concertados, con 1.037, y 146 de escuelas de educación infantil.
La inversión destinada por el departamento de Benestar Social a las subvenciones escolares de comedores y libros se ha visto incrementada este año hasta los 600.000 euros frente a los 200.000 del pasado curso.
Cada alumno recibe una beca de comedor por valor de 41 euros mensuales y en el caso de los libros se trata de una aportación única de 75 euros.
La buena acogida que tienen ambas subvenciones entre las familias viguesas ha obligado a la concejalía de Benestar Social a ampliar cada año el presupuesto destinado a este fin y a flexibilizar las condiciones.