El portavoz socialista, Carlos Font, no se cortó un pelo. A su juicio el letrero de Alcaldía colocado por millares en todo tipo de obras municipales incluidas las vallas de las humanizaciones «es un logo ciertamente bonito». Ante la sorpresa de la oposición, que planteaba recuperar la tradicional identificación de Concello de Vigo, Font aseguró que la denominación de Alcaldía «en términos políticos es absoluta poesía».
Ante semejante deriva en el debate el portavoz popular no tuvo otra salida que felicitarlo de forma expresa en medio de la hilaridad de los asistentes a la sesión. «Está usted inspirado o se le fue la olla : nunca vi nada así en este pleno», reconocía José Manuel Figueroa. Y no era para menos ya que Font se mostró «orgulloso» de haber patentado una imagen de marca para la parte socialista del gobierno de coalición «que es hasta romántico».
Juegos florales aparte, lo que el PP pretendía con su moción para que todos los carteles de las obras municipales se rotulen como Concello era acabar con la actual dicotomía Alcaldía (de las áreas del PSOE) o Tenencia de Alcaldía (las de las concejalías nacionalistas) y dejar en evidencia que existe un gobierno dividido. Las respuestas de Font y del teniente de alcalde Santiago Domínguez confirmaron que el camino emprendido es irreversible hasta las elecciones del año próximo, aunque entre las palabras de uno y otro hubo claros matices.
Domínguez precisó que donde aparece la marca Tenencia de Alcaldía «sempre está tamén o nome de Concello de Vigo» y que lo que pretende la oficina que dirige «é ser unha concellería máis». Y todo ello partiendo de la base de que existe un gobierno respaldado por dos partidos que no siempre coinciden, aunque ambos respetan un pacto de gobierno.
Despilfarro económico
Figueroa recalcó que la colocación de millares de carteles tiene un elevado coste económico y que lo que ocurre en Vigo no tiene parangón en ninguna otra ciudad gallega con la renuncia «á imaxe corporativa oficial do Concello en prol dunha cartelería destinada á clara diferenciación partidista dos investimentos municipais». El portavoz del PP aportó el dato de que el Concello había pagado 20.000 euros por el diseño del logo de Alcaldía. Insistió en que las empresas han sido forzadas a asumir el sobrecoste de instalar los carteles, en lo que consideró un uso inadecuado del dinero público.
Los argumentos se estrellaron contra el guión del gobierno: cada cual es libre de elaborar su propia política de comunicación y el único límite son las normas legales. «Tenga usted presente que en el logo de Alcaldía figura el nombre de Vigo y el escudo de la ciudad», le precisó Font. «Y en publicidad estamos gastando solo lo que figura en los presupuestos para trasladar a la ciudadanía lo que estamos haciendo. Escuchándole parece que duplicamos la publicidad. Y no lo olvide: si hay muchos carteles es que también hay muchas actuaciones», zanjó Font.