En 1973 fui por primera vez al Manaslu. Era la primera expedición española que intentaba un ochomil. Fue en otoño, como va a ser ahora, y no conseguimos subir por unas enormes nevadas y avalanchas muy grandes. Fue imposible. Luego logramos otro permiso y volvimos en 1975 en primavera. Esta vez sí lo logré junto a Gerardo Blázquez y un serpa.
Esta montaña está bastante aislada en una de las zonas menos frecuentada del Himalaya. La marcha de aproximación es muy bonita. Es un lugar que se conserva en un estado bastante natural. Se encuentra muy aislado. El mal tiempo lo azota a menudo. Más que una ascensión difícil técnicamente, es peligrosa por la nieve. Si la encuentran asentada, no tendrán tantos problemas.
Destaca mucho sobre las cumbres de su alrededor que son picos de poco más de siete mil metros. Las sobrepasa en un kilómetro y eso hace que el viento la azote, y las tormentas lleguen con mucha rapidez. Además hay zonas de la ruta que tienen cornisas formadas por el viento que pueden arrastrar las placas de nieve.
Mi ascensión fue hace 35 años. Ha cambiado notablemente el equipamiento de ahora con un equipo mucho más ligero y una vestimenta que protege mucho más. También han cambiado las comunicaciones. Ahora es más fácil estar conectado desde esas montañas. En aquella época teníamos unos correos a pie que bajaban lo que a nosotros nos llevaba diez o doce días en dos o tres, y volvían a subir con el correo. Carlos Soria, que estará allí, conoce perfectamente el Manaslu. Estuvo conmigo en las dos expediciones a este pico aunque no logró la cumbre. Su experiencia en la zona les puede servir de mucha ayuda.
El Monzón de este año está siendo bastante húmedo pero esa nieve puede asentarse porque les quedan semanas hasta llegar allí. El campamento base es relativamente bajo. Está en el pueblo de Sama que tiene un monasterio tibetano. Para aclimatarse a la altura tendrán que dedicarle un cierto tiempo.
No puedo darles ninguna recomendación porque son alpinistas muy expertos y saben lo que hay que hacer, pero los que les deseo es buen tiempo, pocas avalanchas, y mucha suerte.