Más de cien vigueses recurren cada día multas de tráfico en el Concello

Juan Manuel Fuentes Galán
Juanma Fuentes VIGO/LA VOZ.

VIGO

El gobierno vigués pone trabas para que la oposición popular conozca el detalle de las infracciones

03 sep 2010 . Actualizado a las 11:36 h.

El 2008 fue un año excepcional para las arcas municipales en lo relativo a infracciones de tráfico. El actual gobierno municipal había previsto recaudar 3,2 millones de euros pero finalmente se impusieron sanciones por importe de 11,4 millones, aunque con seguridad una parte no se logró cobrar. El año pasado se produjo una situación similar: pese al éxito del año anterior el gobierno de Abel Caballero fue moderado en las previsiones, presupuestando unos ingresos por este concepto de 3,1 millones de euros. El dato final fue similar al del año anterior al totalizar las multas 10,8 millones.

Estas multimillonarias recaudaciones implican forzosamente la existencia de decenas de miles de multas, aunque el dato nunca ha sido facilitado por el Concello. Sin embargo, la oposición popular aportó ayer algunas claves que pueden ayudar a entender su volumen. Según el portavoz del PP, José Manuel Figueroa, a lo largo de 2008 los vigueses presentaron en las oficinas municipales 35.262 reclamaciones contra sanciones de multas, lo que supone un centenar por día incluyendo festivos y domingos.

La tónica se mantuvo el año pasado, con 34.508 alegaciones contra multas de tráfico del Concello y prosigue elevado en lo que va de 2010 con 16.000.

Lo que no ha conseguido el PP hasta ahora es conocer las cifras de cada tipo de sanciones (radares, zona azul, etcétera) «por la negativas de los distintos departamentos a facilitar los datos», obviamente siguiendo órdenes del gobierno municipal. «Pero no se preocupen: los vamos a conseguir», se jactó Figueroa ante los medios de comunicación exhibiendo un grueso fajo de folios con el listado de las 16.000 reclamaciones de este año.

«Existe una persecución a los vigueses de buena fe por parte de un alcalde preocupado por recaudar el dinero de los ciudadanos para después despilfarrarlo», se quejó Figueroa.