Al contrario que en Pontevedra, los socialistas vigueses tendrán difícil someter a unas elecciones primarias la designación de su candidato a la alcaldía para los comicios municipales del año que viene. Pero pese a esa dificultad, la dirección del partido en la provincia acaba de hacer a la formación que preside en Vigo Abel Caballero «un llamada de atención» -como la calificaron instancias de dicha estructura de la organización- para que demuestren «respeto y sensatez» respecto al proceso abierto por los militantes críticos para tratar de forzar la celebración de la citada consulta interna.
El secretario local de los socialistas vigueses, Manel Gallego, fue requerido en la dirección provincial para «exigir transpariencia y el cumplimiento escrupuloso del reglamento del partido» que arbitra la petición de primarias y la consecuente elección, si se reúnen los avales necesarios entre la militancia para que se lleve a cabo.
Sin embargo, dicho «toque de atención» se produce a dos días del cierre del plazo para la presentación de las firmas requeridas y después de que el sector crítico no haya podido todavía acceder al censo de militantes para recabar sus apoyos. Fuentes de la cúpula del PSOE aseguraron que el citado censo fue remitido desde Madrid hace diez días a la dirección provincial, pero que no llegó a la sede viguesa, donde podría ser consultado, hasta hace unas horas.