La reiterada promesa del alcalde de inaugurar el auditorio y palacio de congresos de Beiramar con el concierto de Año Nuevo de 2011 no va a cumplirse. La compleja instalación cultural se encuentra en una fase avanzadísima de construcción, como ayer comprobó Caballero en una visita al recinto. Tanto, que la empresa constructora y el arquitecto ya pusieron fecha a la entrega, pero no será posible ponerla en servicio el uno de enero de 2011.
César Portela explicó con detalle la situación del proyecto acompañado por responsables de Sacyr. Ambas partes cifraron en cuatro meses el tiempo necesario para su terminación, lo que sitúa en los últimos días del año la finalización de los trabajos. Este plazo convierte en imposible que el uno de enero pueda tener lugar en el esperado auditorio un concierto de Año Nuevo.
Etapa final
La promesa que Caballero lleva dos años repitiendo en cada visita al recinto no salió ayer de su boca por primera vez. Por este motivo se le planteó la cuestión, pero el alcalde dio una larga cambiada. «¿Concierto de Fin de Año?, los habrá por supuesto». ¿En 2011?, se le insistió. «Se verá, lo estudiaremos», respondió de la forma más vaga e inconcreta posible evitando reconocer que habrá que esperar unas semanas o meses para presenciar un concierto en el auditorio. Con seguridad ese momento llegará antes de finales de mayo, fecha en la que tendrán lugar las elecciones municipales.
El aplazamiento sobre el plazo que libremente fijó Caballero a lo largo de los dos años de obras no afectó a su pública satisfacción al comprobar que la imponente instalación cultural está en su recta final. «Los tiempos van llegando. Parecía que estaban a gran distancia e incluso para algunos que era un sueño irrealizable, pero hoy vemos que cobra forma», declaró a los medios de comunicación. «El gran auditorio tiene forma, está visiblemente avanzado anunciando que va a ser una realidad inmediata». El alcalde felicitó a la constructora y de manera expresa al arquitecto César Portela «al que seguiremos viendo con las obras de Peinador».
Dimensiones
Quizás los lugares que más llaman la atención son el enorme vestíbulo interior desde el que se accede al auditorio y al resto de la parte pública. Con dos grandes cristaleras en el frente y parte trasera, la primera permite la entrada de luz y contemplar la vista del mar y barcos amarrados. Por el contrario, la imagen de edificios residenciales y fabriles en la parte de atrás ofrece un contrapunto menos llamativo.
Otro punto de interés es la terraza superior, donde también estará situado el restaurante y salas de reuniones. Tiene las dimensiones de una plaza y la vista sobre la ría es la más espectacular. Finalmente, la pieza estrella, el auditorio, de dimensiones desconocidas en Vigo y capacidad para 1.500 espectadores. Por su tamaño, 500 metros cuadrados, sorprende todavía más el escenario, de 29 metros de altura (casi un edificio de diez plantas) y un boca hacia los espectadores de 11 por 16 metros.