La Audiencia examina hoy las excusas de ocho personas para no ser jurado en el crimen de los gais

E.V.Pita VIGO/LA VOZ.

VIGO

Dos candidatos viven en el extranjero y otro alega que debe atender su bar

03 sep 2010 . Actualizado a las 13:16 h.

La Quinta Sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, estudiará hoy, a las 9.30 horas, las ocho excusas presentadas por los candidatos que han sido preseleccionados para formar parte del nuevo jurado popular del crimen de los gais. La repetición del juicio se celebrará el día 16 y durará hasta el 24. El veredicto del anterior jurado absolvió al autor confeso de matar de 57 puñaladas a las dos víctimas pero el Tribunal Supremo lo anuló.

Cuatro candidatos han pedido ser eximidos porque superan los 65 años de edad y otros dos porque residen fuera de España. A ellos, se suma el dueño de un bar que alega que no puede acudir al juicio porque debe atender su negocio y otro pone la misma excusa porque debe trabajar en un taller mecánico. Ninguno de los preseleccionados alegó tener miedo, una excusa a la que se recurre mucho.

Algunas fuentes hablan de que hay diez o doce excusas presentadas, aunque solo siete u ocho son válidas legalmente porque se ajustan a los requisitos legales para eludir ese deber o porque son incompatibles.

Los 30 candidatos para ser jurado fueron seleccionados al azar por un programa informático que los eligió entre los nombres de una lista de 2.000 vecinos censados en la provincia de Pontevedra. La lista cambia cada dos años por sorteo.

Entre los candidatos figuran tres amas de casa, un número destacable de desempleados, varios trabajadores y un estudiante de Derecho. Este último será interrogado por los abogados para averiguar su nivel de conocimientos en materia legal y recusarlo si cursa cuarto o quinto. Un elevado dominio de las leyes le otorgaría un estatus de autoridad entre sus compañeros de jurado, a quienes podría orientar o influir en sus decisiones. Por eso, la ley rechaza que un abogado forme parte del jurado.

Ninguno conoce el caso

Otro inconveniente para ser jurado es conocer profundamente el caso que se juzga. Lo sorprendente es que los 30 candidatos aseguran que jamás han oído hablar del doble crimen de los gais de la calle Oporto de Vigo. Este caso tuvo gran repercusión social, incluso en redes sociales como Facebook, después de que el anterior jurado absolviese al acusado del doble asesinato. Jacobo Piñeiro alegó que se defendió porque tenía un «miedo insuperable» a ser violado y asesinado por sus anfitriones.