La responsable municipal de Facenda, la socialista Raquel Díaz, trató ayer de quitar hierro al hecho de que el Concello vigués pagó 23 millones de euros en 2009 correspondientes a facturas que no habían sido correctamnte fiscalizadas. En uno de los supuestos se trata de contratos tramitados el último día del año por la mesa de contratación «en la que está un funcionario de Intervención que fiscaliza todo y la oposición municipal».
Según relató, tras el visto bueno de este órgano municipal «se llevaron el mismo día a la junta de gobierno local, pero no fue posible conseguir la firma del interventor». Desde su punto de vista existió fiscalización y era la única manera de que se adjudicaran los contratos. «¿Qué quería el PP, que no se adjudicaran para que no hiciéramos nuestra labor?», se preguntó.
Aunque asumiendo que en todos los casos hubo incumplimientos de las normas legales Raquel Díaz trató de ver la botella medio llena en lugar de medio vacía. En unos casos por que se ha reducido el volumen económico de los contratos que se siguen prestando a su conclusión «cuando por razones administrativas no se ha vuelto a sacar a concurso».
De otra parte, al aprobar facturas de gastos para los que no existía presupuesto «debido a que muchas eran de la etapa del PP, partido que ahora pone el grito en el cielo». El año pasado este lote de facturas ascendió a 3,6 millones de euros, pero Díaz no supo concretar la cantidad que correspondía al PP. «No tengo ese dato», aseguró la concejala a preguntas de los periodistas. Tampoco supo aclarar si las irregularidades que los funcionarios han detectado en la gestión municipal podría ser motivo de una denuncia judicial.
Las declaraciones de la edil socialista fueron contestadas poco después por la oposición, que la acusó de saltarse la legalidad, de «desconocimiento» y de «ningunear el trabajo del interventor».
Sobre las relaciones del gobierno local con este funcionario Díaz no quiso pronunciarse. «Hace lo que legalmente cree oportuno y no cuestionamos su actitud. Al contrario, siempre hacemos lo que dice».