Alberto Costas fue recibido ayer en Peinador tras el gran éxito cosechado en el Campeonato Mundial de Bomberos de Corea
01 sep 2010 . Actualizado a las 18:47 h.Confiesa que sus amigos le llaman Forrest Gump. Las ocho medallas que se trajo del Campaeonato del Mundo de bomberos de Corea, todas en competiciones de atletismo, sirven por toda explicación. Alberto Costas, bombero mosense del Cuerpo de Vigo, volvió ayer a casa tras lograr el pleno absoluto. «Ocho medallas en ocho pruebas. ¡Más no se puede pedir!», exclamaba entusiasmado. Como entusiasmados le recibieron familiares y amigos ayer a su llegada a Peinador.
A sus 47 años, Costas lleva ejerciendo de bombero desde 1989, y compitiendo en este tipo de campeonatos desde el 2001. «Trabajo dos días a la semana con turnos de 24 horas y el resto del tiempo lo dedico a entrenar, todos los días del año y llueva o no. La motivación no me falta nunca», asegura.
Cuando se le pregunta por el número de medallas cosechadas en estos años, responde que le resulta imposible hacer memoria. «Me lo llevan preguntando todo el día, pero de verdad que no lo sé. Las tengo en una vitrina y como la cosa siga así ya no me van a caber», cuenta. Y lo más probable es que ocurra. «Ahora habrá que descansar un poco, pero pienso seguir preparándome pronto», dice. El próximo objetivo es el Mundial de Nueva York, en septiembre del próximo año. «Coincide con el décimo aniversario del 11-S, y se esperan 18.000 personas. Por nada me lo quiero perder», confiesa.
De momento, se muestra satisfecho con el logro alcanzado, aunque dice que no lo esperaba. «Sabía que iba bien preparado, pero también influye la suerte», explica. Los compañeros de otros países le temen, y no es para menos, pues ha conseguido solo tantas medallas como los bomberos de todo un parque. «Me ven y dicen: 'ya está este otra vez, ¡menudo peligro!'».
Costas, único gallego entre los 6.000 participantes, se impuso en las modalidades de 800, 1.500, 5.000 y 10.000 metros, 5 kilómetros Road Race y Cross Country, mientras que los bronces llegaron en 200 metros y 4x4 relevos. Todo esto «a 40 grados y con un 90% de humedad, unas condiciones que no aguanta cualquiera». De hecho, reconoce que el resultado del equipo español fue «bastante pobre» a pesar de los ocho metales que él aportó.
Como nota negativa, recuerda que sus éxitos no han sido suficientes para lograr patrocinadores. «Hay deportistas que los tienen sin hacer nada. A ver si ahora hay más suerte», concluye.