Vigo celebrará a partir del 2012 un debate sobre el estado de la ciudad

J.F. VIGO/LA VOZ.

VIGO

A partir del 2012 la corporación viguesa celebrará anualmente un debate sobre el estado de la ciudad con un formato similar a los que tienen lugar en el Congreso de los Diputados y en los parlamentos autonómicos. Es una de las novedades que se han incluido en el reglamento del pleno que entrará en vigor en el plazo de unas semanas una vez publicado el texto definitivo en el Boletín Oficial de la Provincia .

El citado reglamento ha sido un documento laborioso en cuya redacción ha empleado la actual corporación dos años y medio. La mayoría del texto salió adelante por consenso, pero hubo dos o tres cuestiones que se atragantaron y la solución decidida por el alcalde fue la de aparcarlo.

Finalmente, el reglamento no fue aprobado por unanimidad, como es aconsejable en este tipo de normativas. El PP votó en contra, disconforme con el mantenimiento del gallego como única lengua oficial del Concello y con las limitaciones a la presentación de mociones y al tiempo para defenderlas. Sin embargo, tras la aprobación inicial en mayo no presentó alegaciones, con lo que se acortó el plazo para su entrada en vigor.

Siete como máximo

En lo relativo a las mociones los grupos del gobierno, PSOE y BNG, buscaban evitar sesiones de larga duración, hasta nueve horas en ocasiones. Por ello pactaron un tope de siete mociones por pleno, que se repartirán proporcionalmente al número de concejales de cada grupo. Respecto a la duración de los debates en cada moción, serán como máximo de 24 minutos frente a la hora u hora y media habitual hasta ahora.

Carlos Font, portavoz socialista y miembro de la comisión que elaboró el texto, valoró ayer positivamente su entrada en vigor. «Las negociaciones han sido dificultosas y pese a las opciones que le dimos a la oposición el acuerdo fue imposible», reconoció. «Pese a ello, en el gobierno estamos satisfechos: existía un texto anticuado, del año 1988, que será sustituido por uno mucho más moderno».

Respecto a la polémica por la limitación del número de mociones afirmó que «el PP intenta convertir las sesiones en un circo, con propuestas sin contenido y un único objetivo que es insultar al alcalde y al gobierno. Con las siete que se han fijado hay margen de sobra para debatir sobre los asuntos importantes», concluyó.