Carlos Font se planta en la playa de A Punta a la misma hora que la delegada de la Xunta para enturbiar su visita
10 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Mañana del sábado 7 de agosto. La Xunta convoca a los medios de comunicación para las doce horas horas del lunes día 9. Motivo: inicio de la retirada de las alambradas que impiden el acceso a la playa de A Punta desde la ETEA y ampliación del espacio público en 7.500 metros cuadrados. 10.30 horas del lunes. El Concello convoca de urgencia para una visita del portavoz del PSOE, Carlos Font, para una hora después. Motivo: explicar las mejoras municipales en el arenal.
Obviamente, en la Alcaldía ya sabían a esas alturas que Molares iba finalmente a dar comienzo a la retirada de la alambrada, una medida que Caballero reclamaba de manera pública desde el jueves pasado. Ese día, sin aviso previo, el alcalde vigués realizó unas duras declaraciones contra la Xunta a la que conminó para que retirara las vallas que impiden a los vecinos disfrutar de una parte del recinto de la antigua escuela de la Armada.
Una nota de prensa difundida ayer por la Xunta aclaraba el motivo de esta invectiva. Según el gabinete de comunicación autonómico, la solicitud presentada por la Consellería de Medio Ambiente el 21 de junio fue respondida afirmativamente el jueves 5 de agosto por el Concello. Ese mismo día Caballero empezaba a meter presión a la Xunta para que llevara a cabo una medida que sabía ampliamente esperada por los vecinos.
Satisfacción
En este contexto, Molares y sus acompañantes finalmente terminaron encontrándose en la playa de A Punta con Carlos Font (de riguroso traje y corbata sobre la arena) y sus compañeros Santos Héctor e Isaura Abelairas. No hubo mayor contacto verbal entre ambos, aunque desde el lado socialista no pudieron reprimir algún comentario irónico sobre la retirada de la alambrada, que no fue contestado por la delegada de la Xunta en Vigo.
A los dirigentes vecinales esta coincidencia sobre la arena no les molestó en absoluto, y menos en un momento en el que se están cumpliendo viejas aspiraciones que no parecían materializarse nunca. Uno de ellos reconoció que «Concello y Xunta parecen estar a la carrera para ver quien hace las cosas antes, una lucha política que viene muy bien al barrio».
Sin embargo, una vez que la ETEA se ha convertido en un recinto público, existe un paseo marítimo y se ha ampliado la playa de A Punta, lo que de verdad les preocupa es el proyecto definitivo para la antigua escuela militar. Saben que el mayor interrogante en estos momentos es la posibilidad de que se instale un campus del mar de excelencia. Al margen de este recinto, dan por seguro que la Xunta atenderá sus demandas de centros sociales aunque falta por aclarar si finalmente habrá viviendas. Es una duda que se despejará, si no hay retraso, en unas semanas.