Santiago Domínguez advierte al alcalde que no debe olvidar que gobierna gracias al BNG

María Jesús Fuente Decimavilla
María Jesús Fuente VIGO/LA VOZ.

VIGO

La forma de actuar del alcalde en los últimos tiempos, corrigiendo unilateralmente decisiones que antes compartía con el BNG o imponiendo su criterio, así como las declaraciones taxativas sin contar con sus socios de gobierno, le han hecho pensar a Santiago Domínguez que Caballero «esquece algo moi importante, como é que goberna grazas ao BNG, aos votos que lle demos e co BNG».

El teniente de alcalde no quiere entrar en polémicas estériles sobre quién manda en Vigo, porque entiende que es la ciudadanía y que lo único que hacen los políticos es gobernar. En este sentido, le recuerda a Caballero que los ciudadanos vigueses quisieron que gobernara de forma conjunta el PSOE y el BNG, encabezado por el primero, pero en colaboración con los nacionalistas.

Pese a las diferencias de criterio existentes en temas concretos, Santiago Domínguez dejó claro ayer que los concejales del BNG «imos ser sempre moi leais aos cidadáns para levar a cidade ao máis alto». Por tanto, dijo, su intención es seguir trabajando por Vigo y desconoce si el PSOE pretende romper el pacto.

Confianza

Sobre el nivel de confianza en su socio de gobierno a estas alturas, cuando han transcurrido tres años desde la firma del pacto, remitió a las declaraciones efectuadas por su compañera de grupo, María Méndez. Esta explicó el pasado lunes que los nacionalistas perdieron la confianza en el PSOE en lo que se refiere al tema del albergue para personas sin techo «porque non se están dando as mesmas circunstancias que ao principio se dixeron».

Domínguez aclaró que en la actualidad los dos grupos que integran el gobierno municipal mantienen las mismas reuniones que siempre, «nin máis, nin menos», concluyó.

El deterioro de las relaciones entre BNG y PSOE se hicieron evidentes no solo por el cambio de postura del alcalde con relación a la ubicación del albergue, sino por la forma de hacerlo.

En lugar de abordar con sus socios de gobierno un cambio de postura sobre este tema, el alcalde trató de eludir cualquier responsabilidad, negó su implicación y cargó al BNG con el problema. Una actitud que en la actualidad ha dado un giro radical al querer ahora que sea el grupo socialista el que se encargue en solitario de buscar una nueva ubicación.

La negativa de Caballero a hablar en público sobre el albergue hasta esta misma semana, mientras se reunía con los vecinos del barrio de Ribadavia en solitario, enervaron todavía más al BNG, máxime cuando siempre defendió el derecho de los ciudadanos a manifestarse estén o no de acuerdo con el tema de fondo como era el caso.