El concejal afirmaba que Domínguez es «el mejor teniente de alcalde de Galicia». Ahora lo boicotea. Él lo llama «cintura»
31 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Se llama Carlos López Font y lleva años ejerciendo de escudero de Abel Caballero. Trabaja como concejal de Personal y portavoz del PSOE en el Concello. Cuando habla, en realidad habla el alcalde. Cada palabra le viene dada por su jefe. Esta semana confirmó que su grupo boicotearía una vez más la construcción de un albergue para personas sin hogar en Vigo. Acto seguido, el portavoz del PSOE sentó cátedra en una rueda de prensa: «La política está para tener cintura; si tengo que cambiar de postura, bienvenido sea». Y se removió en la silla.
No era un quiebro impensable. Era un recado a su socio nacionalista. Traducidas a la lengua de la calle, las palabras de López Font decían: «No importa lo que nuestros socios de gobierno propongan para el albergue; vamos a torpedearlo. Y para ello estamos dispuestos a hacer lo imposible, bailes de cintura impensables, quiebros de ensueño». El alcalde no habla, pero esa es su voz. Y su cintura.
Hay una anécdota que ayuda a comprender a qué se refiere Carlos López Font cuando habla de «tener cintura». Los hechos ocurren una noche de enero en un restaurante de Madrid, siete meses antes de toda esta película del albergue.
Esa noche de enero, Santiago Domínguez y López Font no se despegan. El teniente de alcalde ha convocado a los agentes turísticos de Vigo y a algunos periodistas para presentar a la ciudad en la feria Fitur, en Madrid. El líder del Bloque les ofrece una cena, que discurre en un ambiente distendido, amistoso. Hay chistes, hay buena comida, hay buen vino.
Al terminar la cena, Santiago Domínguez se levanta y habla de Vigo. Emocionado, se refiere a un Vigo orgulloso, a un Vigo integrador, a un Vigo atractivo. Habla del Vigo que sueña. La gente rompe a aplaudir y luego se suceden los halagos. Los representantes de los hosteleros y hoteleros allí presentes alaban la labor de Santi, las ideas de Santi, las propuestas de Santi, el trabajo de Santi. Y Santi -y todo su equipo- sonríen. Allí nadie habla del alcalde.
Entonces, López Font toma la palabra. Se levanta, engola la voz para darse ese aire tan solemne, y ante unas 35 personas, proclama: «Quiero deciros que tenemos el mejor teniente de alcalde de toda Galicia». Eso es lo que él mismo llamaría «tener cintura».