Engañada por el GPS en Baiona

Alejandro Martínez BAIONA/LA VOZ.

VIGO

Una mujer cayó con su coche por las escaleras de una calle peatonal siguiendo las instrucciones del ordenador de a bordo

07 jul 2010 . Actualizado a las 11:43 h.

Las nuevas tecnologías le pueden jugar una mala pasada a cualquiera. Una mujer comprobó ayer en Baiona. El navegador GPS de su vehículo hizo que se precipitara escaleras abajo en una avenida peatonal. Pudo haber ocurrido una desgracia porque sucedió en una calle muy transitada en la que se encuentra la biblioteca municipal, pero al final el incidente solo quedó en un susto.

Nina, que así se llama la conductora, natural de Suiza, quería ir al Ayuntamiento y no sabía cómo. Así que marcó la dirección en el ordenador de a bordo de su vehículo y se puso en ruta. Siguiendo las órdenes del aparato llegó a la plaza de la antigua Colegiata. Allí empieza un tramo peatonal que baja al casco viejo. Por más que quieran, los coches no pueden pasar. Se lo impide una larga y empinada escalinata que conecta el entorno de la iglesia parroquial de Baiona con la calle Manuel Valverde, que es perpendicular a la rúa Conde, una arteria principal de la parte antigua.

Pero el navegador GPS de esta joven extranjera no supo discriminar el peligro. «Gire a la izquierda», sentenció la voz del aparato. Y ella giró el volante sin pensárselo. De pronto sintió un golpe brusco en los bajos del vehículo y se encontró ante los peldaños de la calle empedrada del Hospital Sancti Espíritus. Pisó el freno y el vehículo quedó atascado. Presa del pánico se quedó inmóvil dentro del vehículo. Si se movía, temía que el vehículo terminara cayéndose calle abajo.

La rápida actuación de la patrulla de la Policía Local impidió que su sufrimiento se prolongara mucho tiempo. Vecinos de la zona también acudieron para prestar auxilio a la joven. Aseguraron que no es la primera vez que sucede un accidente de este tipo y opinan que la entrada debería estar señalizada para evitar confusiones a los automovilistas.

Al final, tuvo que ir andando

Fue necesario el uso de la grúa municipal para poder amarrar el vehículo y que la conductora pudiera salir del mismo por su propio pie. Una vez fuera, la grúa izó el turismo y lo puso en un lugar seguro.

A Nina no le quedó más remedio que ir andando hasta la Casa Consistorial. Llevaba en la mano el navegador GPS que estuvo a punto de ocasionar una desgracia. Lleva pocos años en Baiona, a penas habla español, pero nunca olvidará el camino desde su casa hasta el Concello de Baiona. Si algo tiene claro es que cuando tenga que volver para realizar cualquier trámite, se dejará el coche en casa. «Prefiero ir andando», dice.