La plaza de los diez horrores

Meira Paz VIGO/LA VOZ.

VIGO

O Berbés, escaparate histórico de la ciudad y una de sus principales marcas de cara al exterior, sufre un alarmante deterioro mientras se humaniza media ciudad

17 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La pérdida de identidad que ha sufrido la cuna de Vigo en los últimos años es alarmante. No puede calificarse de otra manera el deterioro de una plaza que, sin embargo, es uno de los principales escaparates de la ciudad y una de las marcas (por el puerto pesquero) con más proyección hacia el exterior.

Desde que la Zona Franca se hizo cargo de su reforma para construir el párking subterráneo previsto en el proyecto Abrir Vigo al mar, en 1999, no solo no se embelleció la plaza sino que existe una rara unanimidad sobre su actual falta de atractivo: edificios en ruinas cayéndose, pavimentos rotos que nadie arregla, suciedad favorecida por los restaurantes de la zona... Son algunos de los horrores de este lugar, que pasa por ser de encuentro. La lista de problemas es fácilmente ampliable: letreros de negocios que cuelgan de soportales históricos, yendo contra las ordenanzas más elementales de protección del patrimonio; peleas habituales los fines de semana; falta de aparcamientos para los residentes, con la policía sin vigilar casi nunca la ocupación fraudulenta de las pocas plazas que existen.

Y luego están cuestiones que nadie solventa y que tienen que ver con el proyecto de prolongar el túnel de Beiramar y abrir la plaza al mar. Las naves portuarias (ampliadas en los últimos años) son una pantalla visual y una actividad molesta a escasos metros de las viviendas. Su derribo justificaría la eliminación del tráfico en superficie, que es una pesada losa para la zona.

Para ello, hace falta que las humanizaciones que disfrutan decenas de barrios vigueses lleguen también a O Berbés.