El Gobierno abre la vía para proteger los pecios de la batalla de Rande como bien de interés cultural

Meira Paz VIGO/LA VOZ.

VIGO

16 jun 2010 . Actualizado a las 11:34 h.

La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, presentó ayer en Cartagena el Libro Verde del Plan Nacional de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático. El documento, fruto de dos años de trabajo, abre la vía a la declaración como bienes de interés cultural (BIC) de los yacimientos arqueológicos más emblemáticos que hay repartidos por la costa española, entre ellos el de la batalla de Rande.

En estos momentos, la ciudad de Vigo cuenta con una docena de BIC, entre ellos el pazo de Castrelos, la iglesia parroquial de Santiago de Bembrive y el Casco Vello. Ninguno subacuático. La Junta de Andalucía sí ha impulsado la declaración para 53 zonas arqueológicas que hay en sus aguas, según destacó la ministra González-Sinde.

El documento que se dio a conocer ayer lo ha sacado adelante una comisión de expertos formada por representantes del Ministerio de Cultura, las comunidades autónomas y las universidades. Sienta las bases para analizar la situación de la arqueología subacuática en España y establecer programas que mejoren la gestión del patrimonio sumergido.

Todavía no se ha elaborado un mapa de actuaciones pero, dada su importancia histórica y dado el trabajo previo elaborado por la Xunta, los galeones de Rande formarán parte de la lista a buen seguro.

La previsión es que el Ministerio de Cultura y la Xunta de Galicia, que es quien tiene las competencias transferidas, firmen un convenio de colaboración. El primer paso del plan será elaborar las cartas arqueológicas para conocer con exactitud qué pecios hay y dónde están. En el caso de Rande, se han hecho unas prospecciones que no determinan con exactitud las embarcaciones existentes en la histórica contienda naval de 1702.

Localizaciones

En torno a las Islas Atlánticas, los responsables del parque nacional y de la Xunta desarrollaron una campaña en el 2007 que solo abarcó una pequeña parte de sus aguas. En los archipiélagos de Cíes, Ons y Sálvora hay documentados 51 naufragios, entre ellos el del galeón Santo Cristo de Maracaibo, cuya localización exacta sigue siendo una incógnita pese al interés de numerosos cazatesoros por hacerse con la carga de oro y plata que presuntamente transportaba cuando se hundió.

Otros pecios que sí están perfectamente documentados en el entorno de las islas son mucho más recientes (desde buques de guerra a petroleros, pasando por pesqueros), pero también han sido objeto de deseo y fruto de expolios.

En unas recientes jornadas que se celebraron en el Museo del Mar sobre patrimonio marítimo, distintos especialistas adelantaron que el Libro Verde del sector recomendaba dejar in situ yacimientos como los de la batalla de Rande.

Dejarlos en el mismo lugar en que están para protegerlos. La declaración de BIC garantiza, sobre el papel, la puesta en valor de los bienes patrimoniales, incluyendo el acceso a subvenciones para un buen mantenimiento.