Alumnos del IES Pedra da Auga pusieron en marcha sus clases de comunicación por señales con estudiantes de Finlandia, Holanda, Italia y Portugal
01 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Suena el timbre en el IES Pedra da Auga en tarde de lunes. El colegio es un hervidero; en los dos sentidos de la palabra. El calor se extiende por las aulas y el bullicio lo persigue. No es para menos, a los cientos de alumnos habituales se suman las comitivas de Italia, Holanda, Finlanda y Portugal que visitan las instalaciones como parte del programa europeo Comenius. El eje del proyecto: el arbol. Un ejemplar de castaño está ya instalado en los montes de Vilasobroso como testigo de las buenas intenciones de la generación que está por venir. «Hay en todos los países que participan, por eso el proyecto se llama Man and the tree», recuerda una de las profesoras del centro. Aulas adentro, se escucha castellano, gallego e inglés de forma indistinta. Parte de los 46 recién llegados ensaya sus canciones y actividades, los escolares locales ultiman también una tarde llena de presentaciones.
Uno de los lugares más tranquilo es el gimnasio. Aunque se trata de entenderse en doce idiomas diferentes, no hay ruidos. Las manos sustituyen a la lengua y expresan sin necesidad de traductor conceptos básicos de venta y compra. El Global Market, nombre de la iniciativa, pone a prueba a los estudiantes del proyecto Yogote, un plan promovido por el profesor Xabier Prado que busca que los chavales se comuniquen por gestos con personas de cualquier parte del mundo.
Monedas y billetes de mentira, productos sencillos como cerezas de Beade o zumos pero muchas ganas. Esa es la clave que permite que el mercado se active sin que nadie necesite conocer holandés, chino o árabe. La única diferencia entre las mesas está sobre el papel: las cartulinas de colores iluminan a los visitantes sobre lo relajado que es ser plurilingüe en el Pedra da Auga.
La sesión de compras no es lo único con lo que los nuevos escolares, hospedados en casa de las familias del centro, se pueden encontrar. Una pequeña clase sobre la historia del centro, una sesión de búsqueda por Internet sobre las cualidades del municipio o la presentación de la página web del proyecto fueron algunos de los actos. Por supuesto, no solo los estudiantes de Ponteareas se pusieron sobre el escenario, el resto de escolares presentaron los trabajos en los que llevan dos años colaborando. La jornada se cerró con una actuación de las cantareiras de Moriscados.