Los hallazgos de restos arquelógicos en los archipiélagos alimentan museos... y casas particulares
VIGO
En los archipiélagos de Ons, Sálvora, Cortegada y sobre todo Cíes no cesan de aparecer, cada cierto tiempo, objetos de valor histórico, cultural y etnográfico. Los hallazgos de restos arqueológicos en los fondos del parque nacional alimentan museos desde hace muchos años; a veces, incluso, en contra de la opinión de los expertos que consideran que la mejor forma de conservar un yacimiento submarino es dejando las cosas en su sitio.
Pero no siempre ocurre que las piezas acaban en buenas manos. «Tenemos la certeza de que numerosos hallazgos y extracciones no han sido comunicados, divulgados o recogidos por las fuentes, y por lo tanto, carecemos de cualquier información acerca de ellos, lo que es lo mismo que decir que nunca existieron», apuntan los arqueólogos San Claudio y González Gallego en el trabajo que han elaborado para la Consellería de Cultura.
Los expolios han sido un hecho en las últimas décadas, que también son las más fructíferas en cuanto a apariciones por la proliferación de buzos, visitantes de las islas y la mejora de las tecnologías. Existe la certeza de que muchos restos de pecios decoran casas y fincas particulares. Los propios arqueólogos submarinos que hicieron el trabajo para la Xunta, a mediados del 2007, comprobaron en los bajos de Carrumeiro (Cíes) que había desaparido mucho material del HMS Jupiter, un reputado buque de la Armada británica que se hundió en 1808. De hecho, una empresa norteamericana de cazatesoros se llevó en su momento si no todos buena parte de los 50 cañones que tenía la embarcación. San Claudio sí topó algunos proyectiles.
Está claro que lo recuperado solo es un porcentaje, quizá minúsculo, de lo extraído de los fondos de las islas. Los hallazgos van de anclas líticas a lingotes de hierro blanco (en Cabo Bicos se localizaron 30), pasando por cañones de galeones como los que sacó la famosa expedición de John Potter en 1956, las ánforas romanas descubiertas en Punta Muxieiro o los torpedos del General Mola que acabaron en una playa de Ons.
A comienzos de los 90, unos mariscadores engancharon en sus redes un anillo con sello ducal y se extrajeron dos sables frente a Rodas. Los testimonios de los pescadores suelen ser de gran ayuda. Algunas aportaciones siguen sucediéndose. En época del Prestige, aparecieron dos anclas líticas, y más recientemente se descubrieron balas de cañón en la playa de Nuestra Señora.