No son muy dados a dar consejos en público, pero los ex rectores han accedido en esta ocasión a hablar desde su experiencia para dar una recomendación a su sucesor en el momento germinal de su rectorado. Salustiano Mato acaba de ganar las elecciones.
Vive este proceso, según confesión propia, con una tremenda ilusión. Y es precisamente a eso a lo que se refiere Domingo Docampo , que dirigió la Universidad entre 1998 y el 2006. «Eu aconséllolle que non lle baixe a ilusión nin un milímetro, porque a ten a tope». Él dice que no la perdió durante su mandato, «porque se a perdera, marcharía».
Claro que Docampo también es uno de los más ilusionados por la victoria de Mato. No solo porque fue su vicerrector de Investigación, sino también porque «cando fundamos Alternativa Universitaria, aquel proxecto tiña dúas patas principais: unha era Tano e a outra era eu; isto para min é unha felicidade moi especial».
En aquel equipo también estaba Alberto Gago , que no abandonará el despacho de Ciudad Universitaria hasta el próximo mes. El rector actual también fue vicerrector ocho años con Docampo y desde el 2006 se puso al frente de la Universidad. En la celebración tras las elecciones, Gago hacía una reflexión que tiene mucho que ver con su carácter: el nuevo rector, dijo, tiene que ser prudente, tiene que dudar.
«Non importa que a xente pense que se reflexionas moito es un melifluo», explica Alberto Gago. «A Universidade é moi importante como para pensar moitos as decisións. A imaxe externa pode ser moi engañosa, porque se entende que un debe ser rápido, que tes que opinar de todo», continúa, «pero é moi san dubidar e reflexionar». Gago aconseja a Mato que piense en los errores que cometa, «que sempre os hai», aunque no pueda cambiarlos.
Más allá de las actitudes, que son importantes, el rector que vio nacer la Universidad de Vigo, Luis Espada (1990-1994), pone el acento en la misión última de la institución: la docencia. En sus informes, el presidente del Tribunal de Garantías ha puesto siempre el acento en la calidad. Ha estudiado el absentismo escolar, la satisfacción de los alumnos y la situación de los que están a punto de terminar. Ahora pide a Mato que haga «un esfuerzo por cuidar la docencia». La Voz no ha logrado contactar con José Antonio Rodríguez Vázquez, rector de 1994 a 1998.