La sección comarcal del Metal de la CIG dirimió ayer sus diferencias en las urnas para elegir al candidato del sector del área de Vigo que aspira a convertirse en máximo responsable de CIG-Metal.
Según confirmó el sindicato, cerca de 5.000 afiliados acudieron ayer a las urnas y otorgaron la mayoría suficiente a Antolín Alcántara, responsable nacional de Negociación Colectiva del sindicato y líder de referencia para una parte de los afiliados pertenecientes al sector del metal, a raíz de los últimos conflictos del naval en Vigo.
Alcántara competía en las urnas con su compañero de sindicato, Miguel Anxo Malvido, actual secretario nacional de CIG-Metal, un cargo que tendrá que defender en el próximo congreso que se celebrará en Santiago de Compostela el próximo 12 de junio, enfrentándose de nuevo con Alcántara, que confía en hacerse con el cargo, según confirmaron fuentes de la propia CIG.
Una vez finalizado el congreso en Santiago de Compostela, en el plazo de dos semanas después, se abrirá un nuevo proceso en la sección comarcal del metal de Vigo para elegir responsable.
Malvido y Alcántara escenificaron la división existente entre ambos durante la última huelga del metal que durante más de 30 días paralizó al sector en la provincia de Pontevedra y se saldó con más de 350 trabajadores sancionados por distintos incidentes. La diferencia de posturas, y el protagonismo que fue cobrando Alcántara con su decisión de llevar el conflicto hasta el extremo generaron una brecha dentro de la propia sección sindical
La CIG confeccionó un censo electoral de 5.500 afiliados que ejercieron su derecho al voto entre las 9 de la mañana y las nueve de la tarde de ayer en las mesas electorales instaladas en las sedes de la CIG en los municipios de Cangas, O Porriño, A Guarda (O Rosal) y Vigo). Al proceso electoral concurría una tercera lista, defendida por la Asamblea de Parados del Naval, el colectivo que permaneció durante más de un mes acampado en la calle, frente al edificio de la Xunta, en demanda de un puesto de trabajo. La comisión electoral rechazó la candidatura «por no ser paritaria e incumplir el requisito de igualdad entre número de hombres y mujeres en la lista», según explicó el propio sindicato.
La decisión fue muy criticada por la Asamblea de Parados del Naval, que calificó la decisión como un acto de vulneración de la participación de los afiliados», además de una «persecución ideológica de las voces más criticas».