El supuesto atracador del Peugeot 207, el vigués José C.C., compareció ayer en el juicio por un asalto a una sucursal de Banesto en Arcade, en Soutomaior, del que huyó con más de 6.000 euros. Este es el primer juicio de una serie de cuatro atracos a bancos perpetrados en As Neves, Soutomaior, Soutelo de Montes, en Forcarei y Arbo entre enero y abril del 2009. La Fiscalía y el abogado de la entidad bancaria pidieron ayer cinco años de prisión para el acusado en el juicio que se celebró ayer en el juzgado de lo Penal de 2 de Vigo. Las tres vistas restantes están pendientes de celebrarse en Pontevedra, que tiene jurisducción.
Su primer golpe, supuestamente, lo había perpetrado el 12 de enero en una oficina de la misma entidad en As Neves, junto a un cómplice. Los hechos que fueron enjuiciados ayer se remontan al 5 de febrero del 2009, cuando el sospechoso aparcó a las 8.30 horas el Peugeot 207 que usaba en sus golpes en la acera de una oficina de Banesto con una única empleada. Entró con el rostro cubierto por una braga de montañero y amenazó con un gran cuchillo a la cajera. «Esto es un atraco», dijo. Huyó con un botín superior a 6.000 euros que tomó de la caja. Los policías llegaron a la conclusión de que era él porque siempre buscaba oficinas de Banesto solitarias, actuaba a primera hora y huía en un Peugeot 207.
Focos y llantas
El vídeo muestra los focos y llantas del coche, que corresponden con los de dos o tres modelos de la marca. La policía empezó a sospechar de él en el tercer asalto, el 5 de marzo, a otro Banesto de Soutelo de Montes, en Forcarei, esta vez acompañado de un cómplice aunque fallaron el golpe. Tras dar su cuarto golpe, en el banco Santander de Arbo el 14 de abril, los agentes de la Guardia Civil ya le fueron a esperar a su domicilio. El coche apareció aparcado en el garaje de su supuesto colaborador. En el coche, los agentes hallaron bragas, una peluca, un gran cuchillo y billetes con la numeración similar a la del dinero robado.
Reincidencia
La Fiscalía pide que el juez apliquen la máxima pena posible porque es reincidente. Sin embargo, la defensa refuta que la acusación no presentó los certificados de antecedentes.
El imputado se acogió a su derecho a no declarar y solo lo hizo a preguntas de su abogado. La directora de la sucursal de Soutomaior no lo reconoció, porque ocultaba el rostro con un pasamontañas. Lo describió como alguien fuerte y alto.
«Exhibió un cuchillo largo y grande, quería que le diese el dinero. Fui a la caja y lo metió en una bolsa negra. Me ordenó que no me volviese y huyó hacia Arcade», relató la testigo detrás de un biombo. Una vecina declaró que lo vio merodear quince días por la zona pero, en el reconocimiento policial, señaló por error a otro individuo que estaba en prisión. El abogado alegó indefensión porque no pudo examinar los vídeos que los bancos.