Los candidatos a rector asumen el proyecto para duplicar el campus

VIGO CIUDAD

Cabeza anima a ir con cautela mientras Mato quiere obtener fondos ajenos para acelerar algunas inversiones

30 abr 2010 . Actualizado a las 12:00 h.

En As Lagoas-Marcosende no hay duda sobre el alcance del proyecto diseñado por el arquitecto brasileño Paulo Mendes da Rocha para duplicar la superficie construida en el campus de la Universidad de Vigo. Se trata de un plan encargado por el actual rector, Alberto Gago, y su equipo, que se marchan tras las elecciones del 20 de mayo. Pero lejos de ser un proyecto que se vaya a quedar en el cajón, los dos aspirantes a suceder a Gago, Salustiano Mato y Jaime Cabeza, asumen que es la senda que debe seguir la Universidad para crecer.

Tanto uno como otro se comprometen a continuar la filosofía de Paulo Mendes, que apuesta por construir en aquellos lugares del campus ya urbanizados y dejar vacíos los que lo están actualmente. Si se ejecuta por completo, algo que el rector fecha para dentro de 30 años, el campus tendría 300.000 metros cuadrados construidos. Su planeamiento es algo así como el plan urbanístico de la Universidad.

«Eu entendo que isto é un proxecto que supera a un rector. E a dous... e a tres», explicaba Alberto Gago al finalizar la presentación del proyecto, el miércoles. El planeamiento de Mendes contempla dos torres de investigación tecnológica, una plaza y más aparcamiento en el entorno de las ingenierías, un edificio informático con forma de anillo junto a la biblioteca, un bloque de 45 dúplex para profesores y alumnos visitantes, una sede social, un inmueble para el parque móvil, otro pabellón deportivo y un nuevo vial interior.

Claro que entre los candidatos también hay diferencias. El propio vicerrector de Planificación, José Cidrás, que ha coordinado los trabajos con Paulo Mendes, admite que todavía no existen fondos para ejecutar los proyectos. Jaime Cabeza, de Nova Universidade, es cauto y dice que es una actuación «a muy largo plazo» y subraya el esfuerzo presupuestario al que obliga. Aun así, él y su equipo alaban el proyecto. Salustiano Mato, de Alternativa Universitaria, asegura que no va a hacer falta tanto tiempo para desarrollarlo. «Moitas cousas poden facerse nun tempo razonable», dice. Se refiere, sobre todo, a las infraestructuras que tienen que ver con la investigación, como las dos torres bautizadas como Cintec.

Para el edificio sur, la Universidad ya aspira a lograr los 7,5 millones que cuesta este año, a través de los fondos europeos Feder. Mato dice que se pueden conseguir fondos ajenos a la Universidad para edificar esas infraestructuras... «se se saben buscar».

Claro que los precedentes animan a no poner demasiadas esperanzas en el corto plazo. El proyecto de vías elevadas, que unía los edificios de As Lagoas-Marcosende con pasarelas y era del mismo arquitecto, está en suspenso por falta de fondos.