Povisa tiene sus quirófanos a medio gas por el recorte de fondos del Sergas

VIGO

Los quirófanos de Povisa han sufrido un importante frenazo. El hospital, el único centro privado de Galicia que tiene pacientes de la sanidad pública a su cargo, opera muy por debajo de su capacidad. Las salas de operaciones de Povisa están vacías muchas horas cada día. Mientras tanto, en el último año la lista de espera se ha disparado. El 31 de marzo de este año había 800 pacientes más que el año anterior pendientes de una operación. Y cada cirugía tardaba una media 121 días, 23 más que el año pasado.

La razón es económica. Es resultado del recorte de fondos aplicado al centro hospitalario por parte del Servizo Galego de Saúde (Sergas), ya a finales del verano, según fuentes sanitarias. «Hay un parón clarísimo, antes operábamos muchísimo más», dicen esas fuentes. Aun así, consultado por este periódico, un portavoz oficial del hospital remitió al Sergas para cualquier explicación sobre el asunto y descartó confirmar o desmentir la bajada de actividad.

En el año 2003 Povisa vivía una situación dramática. La lista de espera estaba desbocada. Tenía cerca de 8.500 pacientes pendientes de una intervención quirúrgica. El centro privado atendía a la tercera parte de los pacientes que el Xeral y el Meixoeiro juntos pero tenía una lista de espera un 50% más larga. Cada ciudadano aguardaba por una cirugía una media que se acercaba a los 300 días. Ningún hospital de Galicia vivía una situación semejante. Y el Sergas decidió ponerle freno.

Un frenazo

Así en el año 2004, nació un programa llamado Plan Especial para la Reducción de las Listas de Espera (Perle). Bajo ese paraguas que había creado el último gobierno de Fraga, el centro privado recibía fondos extras para realizar más intervenciones quirúrgicas. El Sergas marcaba unos objetivos y así controlaba que Povisa destinara ese dinero a reducir la lista de espera.

El año siguiente hubo un vuelco electoral en la Xunta. El bipartito no solo no redujo el Perle, sino que lo potenció. Y los resultados fueron evidentes. El 31 de marzo del 2009 la lista de espera del centro privado había caído por primera vez por debajo de los cien días. El hospital de los ciudadanos de O Morrazo, O Val Miñor, Coia, Coruxo, López Mora y Beiramar seguía siendo uno de los complejos sanitarios de Galicia que más hacían esperar a sus pacientes, pero había logrado reducir un 67% la demora y ya no era el hospital gallego con más retrasos ni con más enfermos en espera.

Poco antes, en el 2008, con la lista de espera en caída libre, fuentes del hospital revelaban que se podía operar más, que existía margen para reducir la lista de espera. «Es cuestión de dinero», llegó a confiar un directivo. Povisa quería más. Pero los fondos no solo no aumentaron, sino que hasta se suprimieron los que había.

Adiós a las peonadas

El Sergas eliminó el Perle. Por sorpresa, sin un anuncio oficial, el verano pasado se conoció que la Consellería de Sanidade eliminaba la actividad extraordinaria de tarde, las llamadas peonadas o autoconcertación. Los médicos de los hospitales públicos recibían pagas extraordinarias por operar por las tardes y el Sergas eliminó ese sistema. Solo se gastó la primera fase, aprobada por el bipartito.

También afectó al hospital privado, que seguía estando entre los que más tardaban de Galicia. Si la situación de Povisa había llegado a equipararse a la de otros hospitales gallegos, como el coruñés, la supresión del Perle a mediados de año provocó que se distanciara de ellos y que ahora viva una situación peor.

Los datos lo demuestran. En los últimos años, el hospital siempre había reducido su lista de espera -tanto el número de pacientes como los días que esperan-. Las últimas cifras que dio a conocer el Sergas reflejan un empeoramiento claro, que en los últimos años nunca se había dado. Y en el 2009 incluso cayó por primera vez el número de intervenciones que realizaron sus quirófanos. En lo que va de año ya están operando menos.