El museo suma 240.000 espectadores desde su inauguración, mientras el Marco supera el medio millón
12 abr 2010 . Actualizado a las 19:54 h.El Museo Verbum está a punto de soplar las velas. El próximo 25 de abril se cumplen siete años desde su apertura, y el contenedor cultural cobijado bajo el proyecto arquitectónico de César Portela en la avenida de Samil sigue siendo uno de los equipamientos de ocio nacidos con el mileno que menos visitas recibe, a pesar de que buena parte de su público se nutre de visitas escolares. Cuatro meses más joven respecto al de más éxito en la ciudad, el Marco le dobla en visitantes. El Verbum suma 240.000 y el El Museo de Arte Contemporáneo de Vigo, (que abrió en noviembre del 2002), supera ampliamente el medio millón.
El año de su apertura, la también llamada Casa das Palabras logró su máximo histórico, con más de 63.000 visitantes, y lo más cerca que ha logrado estar de esa cifra fue en el 2007, con 49.825. Desde hace dos años, se mantiene estable entorno a los 30.000, cifra que este año ha logrado rebasar en seis mil. Sin embargo, la indefinición de su planteamiento cultural ha convertido al Verbum en una especie de contenedor impersonal que lo mismo sirve para acoger una muestra de cómic manga, que otra sobre el Cid Campeador, los 25 años de la policía local de Vigo o aviones del Ejército del Aire en el aparcamiento. En el último trimestre, un tercio de los visitantes contabilizados lo fueron en actos externos, ajenos a la actividad del museo.
El Verbum, desde sus inicios, es un museo que nunca presentó una programación anual organizada bajo criterio alguno. Su estilo está más cercano a las pautas que marca la improvisación. La desdibujada dirección es un cargo político. El actual responsable del mismo no es un profesional del sector -tampoco el anterior, Lois Cea- sino un administrativo del Concello. Rosendo Covelo, que no posee formación relacionada con la gestión museística, fue nombrado por el Bloque en el 2008, para «reflotar» un buque varado a escasos metros de la playa, pero no se ha notado. El fracaso llegó a plantear a los actuales gestores municipales de la cultura local, a rediseñar su futuro dentro del planteamiento de la red museística impulsada por el BNG para reorganizar sus contenidos, pero todavía no se ha presentado el plan en el que se trabaja para modernizarlo y centrar sus contenidos en el patrimonio inmaterial relacionado con la palabra.
Cubos sin renovación
El núcleo del Verbum, su muestra permanente, son 29 cubos interactivos correspondientes a las letras del alfabeto, en los que se desarrollan diferentes temáticas alrededor de la comunicación humana. En principio, la intención era renovarlos cada año, pero desde su apertura solamente se han cambiado dos. Además, junto a las muestras temporales de todo tipo, hay actividades también variadas, desde talleres infantiles, conciertos, recitales poéticos, danza, etc.