El presidente de la Cámara de Comercio, José García Costas, advirtió ayer que la crisis para muchos comerciantes «es gravísima», y que la están capeando agudizando el ingenio para llevar adelante las ventas». A su juicio, son «unos valientes», porque casi no se ha notado en la destrucción de empleo y solo han perdido parte de su facturación.
García Costas se mostró pesimista de cara al futuro a corto plazo, e incluso mostró sus reservas a los resultados de la encuesta de los comerciantes, en la que el 52,7% de los consultados afirmaban que durante el 2010 preveían que sus ventas iban a disminuir en el primer semestre del 2009, y el 34,40% que se mejorarían sus expectativas para el primer semestre del presente año 2010.
A su juicio, el peor legado de esa crisis «es el desempleo», el cual genera, junto con el desánimo económico en general, una brutal caída del consumo, y el destino mayoritario de las rentas al ahorro en cuentas corrientes a la espera de una bonanza económica en los próximos meses.