Realiza las obras conjuntamente con su marido, con plásticos, botellas, vidrios y demás objetos que se suelen tirar a la basura
06 abr 2010 . Actualizado a las 13:40 h.Estudió artes plásticas en Argentina y estos días expone sus obras en el hotel Junquera (calle Uruguay, 19). Se trata de Cristina Pino (47 años). Es natural de La Plata (capital de la provincia de Buenos Aires). Lleva en Vigo ocho años, junto con su marido y sus tres hijos.
En su país trabajó como funcionaria en la Ministerio de Justicia, pero también daba clases en artes plásticas, además de dedicarse a la pintura y la escultura. «Nos decidimos a emigrar, porque mi país estaba envuelto en el Corralito. Era cuando existía una restricción para la extracción de dinero en efectivo de los bancos», afirma.
Dice que eligieron Vigo, debido a las referencias positivas que tenían de esta ciudad. Su primer trabajo aquí fue en el servicio doméstico y su marido de peón en la pintura. A los dos años, con el dinero ahorrado, montaron un taller de artesanía. «Ya nos dedicamos por entero a hacer obras de artesanía y a venderlas por las ferias. Nuestra especialidad es el cristal. Somos vitralistas. Pero lo que hacemos es reciclarlo. Tenemos una red de amigos que nos facilitan todos los elementos que necesitamos», explica. «Una vez que se han bebido la botella de vino, en vez de tirarla a la basura, ya nos la dan directamente a nosotros», añade.
El cristal lo funden en un horno a 800 grados de temperatura. Usan moldes para darle forma y también trabajan el color.
«Solemos participar en la feria Ofeitoamán y en esta última de la Reconquista. Además acudimos a las más importantes de las que se organizan en España», manifiesta.
«Realizamos unos trabajos muy originales. No son los habituales de un vidriero, pero con la particularidad de que es todo de reciclaje», señala. Hacen vidrieras, decoraciones, lámparas, espejos...
Ahora han dado el salto a las obras de arte. «Inauguramos la primera exposición de reciclaje en Vigo. Existen recicladores en Galicia, pero no se dedican al arte. Estas obras que mostramos en el hotel Junquera (hasta el día 12 de abril) las hice conjuntamente con mi marido. El día de la inauguración acudieron cerca de cien personas y una joven actuó como modelo y se puso los vestidos. Evidentemente, no son para lucirlos en la calle, sino que los diseñamos con una llamada de atención al consumismo. Pero sobre todo para resaltar las bondades del reciclaje, porque se pueden hacer muchas cosas con los objetos que se tiran», argumenta.
Entre pintura y escultura muestra 25 piezas. Tienen otra mayor en París. Se trata de insectos, de gran tamaño, hechos de plástico, vidrio y botellas. Para algunas obras que tienen en el hotel Junquera, llegó a utilizar imperdibles y latas. Son muy originales. Merece la pena verlas. Además, todas ellas viajarán luego a Madrid, donde volverán a ser expuestas.