La previsión del llamado buque autómata inteligente polivalente para la pesca ( BAIP 2020) es disponer de un concepto virtual más o menos claro en el 2011, así como su materialización en una unidad física experimental ya en el año 2020. Se trata de combinar nada más y nada menos que 28 diferentes grupos de trabajo de toda España -los mejores en cada una de sus disciplinas- para conformar una idea cuyo diseño final puede acoplarse a distintos tipos de barcos, ya sean arrastreros de medio porte o atuneros congeladores de más de cien metros de eslora.
Baliño y Vicusdt no son las únicas compañía gallegas involucradas en este ambicioso proyecto. Galicia participa con tres firmas más en el proyecto más ambicioso de la industria naval española de todos los tiempos, que tiene una dotación presupuestaria de 36 millones de euros -un récord en planes de I+D+i-, y que tiene como objetivo diseñar un pesquero inteligente que optimice el trabajo de la propia nave y de los tripulantes por medio de sistemas robotizados que eviten esfuerzos, faciliten el trabajo a bordo y contribuyan a la sostenibilidad del mar.
Las firmas gallegas participantes son, además de Baliño y Vicusdt, de Vigo, la santiaguesa CIS (Centro de Investigaciones Submarinas) y las coruñesas Cymasa e Ingeniería Nacarsa, especializadas ambas en proporcionar herramientas informáticas y de diseño de ingeniería.