Trabajadores del sector de la construcción paralizaron ayer por la mañana las obras del Auditorio de Vigo para denunciar el incumplimiento del convenio del sector. La protesta, convocada por el sindicato CIG, pretendía denunciar que en obras públicas como la del Palacio de Congresos se están pagando salarios más bajos de lo estipulado y se están superando las jornadas de trabajo, alcanzando incluso las 10 o 12 horas de trabajo, y a precios inferiores a los pactados en el convenio.
Con este medida de protesta, el sindicato quiere recordar que si se cumplen las condiciones pactadas en el convenio de la construcción se crearían más puestos de trabajo para repartir entre los casi 14.000 parados del sector en la provincia. Para ello, exigían un compromiso desde las Administraciones e incluso uno en concreto al alcalde de Vigo, Abel Caballero, sobre el caso del Auditorio.
Los trabajadores abandonaron la protesta a las cuatro de la tarde, tras cinco horas impidiendo la actividad normal, tras realizar una asamblea con la plantilla e informarles de los términos del convenio que no se están cumpliendo.
Preguntado por la protesta, el regidor vigués aseguró que ese tema tiene que solucionarlo la empresa y que al no le corresponde. Aún así, dijo que la paralización de la actividad durante unas horas no va a afectar a los plazos que se barajan para su apertura, el 1 de enero de 2011.