Aprovecha que está en el paro para hacer un cursillo de empleo doméstico, aunque su ilusión es trabajar de cajera
16 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Tenía un sueño cuando estudiaba segundo de primaria y era una adolescente en Lagos (antigua capital de Nigeria). Pero ocho años después aún lo sigue alimentando a miles de kilómetros. Nkechi Chigbou (24 años) emigró con sus padres a Vigo y le gustaría que algún día le diesen la oportunidad de trabajar de cajera en un banco. «Es mi ilusión. Se me dan muy bien las matemáticas y la contabilidad», afirma.
Refiriéndose a su familia, dice que «mis padres se fueron para Valencia, tengo un tío en Miranda de Ebro y un hermano en Vitoria, pero yo me quedé en Vigo, porque tengo aquí a mi novio, que es español y a muchas amigas, no solo españolas, sino también extranjeras», explica.
De su vida laboral en Vigo, señala que trabajo durante ocho meses en un restaurante. Luego estuvo empleada en una cafetería, donde permaneció casi cinco años. También la contrató de forma eventual una empresa de O Porriño, que hace piezas para coches. «Fue solo un trabajo de temporada», afirma la nigeriana.
En este momento, Chigbou se encuentra en el paro, aunque le pagan una prestación social. Aprovecha el tiempo para hacer un cursillo de empleo doméstico. Es uno de los talleres que imparte Cáritas Diocesana de Tui Vigo, en el 104 de García Barbón. «También hice un curso de informática y otro de limpieza, consiguiendo ambos diplomas. Siempre es bueno saber de varias cosas para buscar trabajo», argumenta.
Sobre el curso que está realizando ahora en Cáritas, dice que en este mes las enseñan a planchar la ropa. «Tenemos una profesora que nos explica muy bien las cosas. Antes creía que sabía planchar bien, pero ya me he dado cuenta de que no era así. Ahora lo hago mucho mejor y con menos trabajo», manifiesta. «Incluso aprendí a hacer la cama de forma distinta», señala a Nkechi Chigbou modo de anécdota.