El conductor Cesáreo F.P. aceptó ayer por conformidad su responsabilidad en un accidente mortal en Gondomar el 23 de septiembre del 2007 por un exceso de velocidad. El acusado asumió un año y tres meses de cárcel por un delito de homicidio por imprudencia y otro de lesiones imprudentes. Además, perderá su carné durante dos años y dos días. Los padres de la víctima podrán seguir el procedimiento por la vía civil para reclamar indemnización.
La vista por conformidad se celebró ayer en el juzgado de lo Penal número 2 de Vigo. El acuerdo con la Fiscalía concluye que el conductor circulaba en un Citroën Saxo con un exceso de velocidad, que no ha sido posible medir, cuando derrapó, perdió el control del volante, invadió el carril contrario, rascó a un Renault Mégane y embistió la parte trasera de un Peugeot 206.
Uno de los pasajeros, M.R., vigués de 21 años, falleció a consecuencia del impacto frontolateral. Los bomberos llegaron al escenario del siniestro pero no pudieron hacer nada por salvarle la vida. Otros cuatro ocupantes resultaron heridos.
El accidente se produjo un domingo a las 23.15 horas en un tramo de la carretera PO-331, entre Gondomar y O Porriño. La zona estaba limitada a 50 km/h por una señal y porque había unas obras en la calzada que obstaculizaban la marcha.
El conductor Cesáreo, acompañado de un amigo, circulaban en un Citroën Saxo hacia O Porriño por encima de dicha velocidad cuando derrapó, se saltó la línea continua e invadió el carril contrario en el momento en que pasaban dos vehículos a 40 km/h. La lentitud se debía a que atravesaban un tramo que estaba en obras.
No consta que bebiese
El Saxo, tras salirse de su carril, se dirigió sin control hacia un Renault Mégane pero el conductor de este reaccionó a tiempo y logró escorarse a la derecha. Solo sufrió un rascazo.
El segundo coche, el Peugeot 206, no pudo eludir el impacto. El Saxo golpeó con su morro el lateral trasero del Peugeot, donde viajaba M.R., quien falleció. Además, el conductor del vehículo dañado sufrió lesiones como resultado de un esguince cervical y otro lateral. Otros tres jóvenes ocupantes del turismo recibieron asistencia por las policontusiones.
No consta que el conductor implicado circulase bajo la influencia de bebidas porque, por motivos desconocidos, Tráfico no practicó la prueba de alcoholemia o sus resultados no trascendieron.
Tampoco se pudo precisar la velocidad exacta a la que circulaba el Citroën Saxo. Los únicos indicios de un posible exceso de la limitación fueron la gran deformidad que sufrió la carrocería del vehículo y las declaraciones de los testigos del coche dañado.
La Fiscalía pidió en su escrito de calificación provisional dos años y medio de cárcel para el conductor implicado por un delito de homicidio por imprudencia grave. También recomendaba dos años y seis meses de privación del carné de conducir. Antes de celebrarse el juicio, el acusado aceptó la mitad de la condena a cambio de admitir que había circulado con exceso de velocidad.
Dos muertes esa noche
Esa misma noche, las carreteras de Gondomar fueron escenario de dos accidentes mortales que se produjeron con una diferencia de una hora.
Poco antes del siniestro en la PO-331, un menor de 15 años falleció por otro accidente de tráfico. El Ford Escort en el que viajaba se salió de la vía en la carretera E-2302, que conduce a Chaín e impactó contra un árbol. El conductor resultó herido grave y el pasajero murió a causa del impacto.