El profesor del Conservatorio Superior realizó una gira por varios países bálticos
Pablo Galdo (1979, Ferrol), es profesor de piano en el Conservatorio Superior de Música de Vigo. El pasado mes impartió clases magistrales en la Academia Nacional de Estonia, y aprovechó su estancia en el país báltico para realizar conciertos en Riga, Tallin, Helsinki, Estocolmo y San Petersburgo.
-¿Cómo surgió esta gira?
-Me fui con un Erasmus, con la aceptación del departamento de piano de la Academia Nacional de Estonia. Una vez que tuve esa oportunidad, surgió la posibilidad de ofrecer una serie de conciertos en países cercanos. Creo que han quedado muy satisfechos con mi trabajo porque ya me han invitado para que vuelva el año próximo.
-¿Tendrá una rica trayectoria académica para que lo hayan aceptado en un país con tanta tradición musical?
-Estudié en los conservatorios de Ferrol y de Vigo, en donde acabé mi carrera. Posteriormente realicé el posgrado en Alcalá de Henares, para continuar después en Hungría, donde estudié con András Kemenes y Rita Wagner; la Universidad Mozarteum Salzburg; y el Conservatorio Tchaicovsky de Moscú, en donde estuve año y medio con la profesora Elisso Wirssaladze. Son países con una atmósfera musical especial, que me ha enriquecido mucho.
-¿Cómo se definiría como pianista?
-Soy una persona que tiene vocación y devoción por lo que hace. Intento profundizar y entender lo que hago. Después intento vivir y disfrutar de lo que hago. Es lo más importante.
-¿Qué es más importante, la técnica o el sentimiento?
-Primero es importante saber lo que haces, después entender y sentir lo que sabes y entiendes, y finalmente llevar a cabo lo que sabes, entiendes y sientes.
-La interpretación es un campo con mucha competencia. ¿Es complicado acceder a los circuitos de conciertos?
-Hay muchísimos pianistas, mucha competencia, pero se trata de hacer algo diferente con la música, ser alguien diferente. Pianistas hay muchísimos, músicos hay muchos menos y artistas hay pocos.
-¿Qué aporta usted?
-Eso tiene que apreciarlo el público que me escucha. Evidentemente todos somos diferentes.
-¿Tiene alguna especialidad?
-No, intento escoger un repertorio afín y cercano. Después, claro, es un trabajo muy intenso sobre esa obra. Últimamente estoy interpretando a Bach, List, Albéniz y Rachmaninov. Pero el repertorio necesita ser muy variado para cualquier pianista.
-¿Cómo compagina la docencia con la interpretación?
-Es complicado porque hay que pedir permisos continuamente; a veces hay intercambios y programas que puedes solicitar, pero es complicado, aunque es posible. Si realmente quieres algo y haces lo que te gusta, siempre puedes sacar tiempo de cualquier lugar.
-¿Nunca ha pensado en componer?
-He compuesto pero no soy compositor. Cada uno tiene su función. Para serlo hay que tener mucha constancia, mucho trabajo y dedicación. Si yo me dedico de lleno a la interpretación ya ocupa mucho tiempo. A lo mejor, en el futuro me interesa pero de momento estoy muy satisfecho con ser interprete.
-¿Siempre actúa en solitario?
-No he hecho música de cámara, aunque ahora estoy centrado en el repertorio solista. Soy solista. Me gusta hacer música de cámara con buenos músicos, entonces es muy fácil. Pero soy solista.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios