La CIG se queda sola en la convocatoria de huelga de hoy

La Voz

VIGO

La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime) hizo ayer un llamamiento los trabajadores del sector naval de la provincia de Pontevedra para que acudan a los centros de trabajo y desarrollen su actividad «con normalidad» durante la jornada de huelga convocada por la CIG, a partir de las 00.00 horas de hoy.

La patronal, que aglutina a 270 industrias auxiliares del naval reivindica el derecho al trabajo y pide a empresarios y empleados que no se dejen intimidar por el sindicato nacionalista, de tal forma que puedan desempeñar sus funciones «con libertad». Tanto Asime como la patronal de los astillero asociados en el clúster del naval Aclunaga han manifestado durante la última semana en diferentes comunicados su rechazo a la jornada de huelga que la CIG ha convocado por solitario y que no ha logrado recabar apoyos entre los demás sindicatos. Más bien todo lo contrario. Tanto UGT como CC. OO. difundieron ayer en astillero y empresas auxiliares un manifiesto suscrito de forma conjunta en el que apelan a la responsabilidad ante la difícil situación que atraviesa el sector y critican a la CIG, sindicato al que acusan de convocarla huelga «utilizando argumentos falsos».

La central repartió ayer folletos informativos en los astilleros de Vigo para trasladar a sus empleados los motivos del paro, que incluirá una marcha por las calles de la ciudad, aunque su recorrido se decidirá mañana por la mañana, después de que los piquetes inicien su actividad a primera hora. La CIG basa su convocatoria de huelga en la supuesta pretensión de empresarios y demás sindicatos de modificar el convenio colectivo después de que fuera ratificado en octubre, tras una huelga de 30 días, y de hacerlo «sin el permiso de los trabajadores», que no fueron consultados al respecto en asamblea.

Extranjeros en Barreras

Estos cambios consistirían, según la CIG, en la implantación de una bolsa de flexibilidad horaria, en la instalación de turnos de 24 horas sin regular y en las variaciones efectuadas en los criterios de contratación de personal. Además, la CIG también quiere denunciar la represión sindical que aprecian por parte de la patronal, a quien acusa de prohibir la celebración de asambleas en los astilleros.

Ayer, el sindicato nacionalista también argumentó, a modo de aliciente a la participación la existencia de mano de obra barata en el sector y aseguró que más de 200 portugueses con sueldos inferiores a lo estipulado están trabajando en Bouzas en un barco de Barreras.