El Puerto prevé contratar este mes la zona de ocio junto a la Xunta

L.C.S.

VIGO

Los técnicos evalúan las propuestas de la reforma arquitectónica, cuyo coste será de casi 3,4 millones de euros

02 mar 2010 . Actualizado a las 13:03 h.

La Autoridad Portuaria de Vigo prevé adjudicar este mes las obras de reforma de las antiguas naves de la fruta, situadas detrás del edificio administrativo de la Xunta de Galicia, el muelle del Comercio, y convertirlas en una nueva zona de ocio con bares, cafeterías y restaurantes, todo ello incluido en un proyecto de más envergadura que servirá también para convertir el edificio en una nueva área de recepción de cruceristas que se acerquen a Vigo.

Los buques que recalarán en ese muelle del Comercio no serán solo trasatlánticos, sino también naves singulares, como grandes veleros o buques-escuela, o incluso naves de la Armada. La conservación de estos edificios se decidió ante los informes de que se trata de un tipo de arquitectura muy característica del recinto portuario vigués, que aconsejaba no demolerlos, sobre todo por su valor histórico, ya que fue en esa zona donde se gestó lo que hoy es el puerto vigués.

La Autoridad Portuaria de Vigo inició en diciembre el trámite de licitación para el proyecto de recuperación de las antiguas naves de la fruta. El Boletín Oficial del Estado publicó el 19 de enero las condiciones generales de la obra, en su primera fase, que supondrán una inversión de 3,42 millones de euros, con el IVA incluido. La presentación de ofertas se cerró a los 26 días naturales contados a partir de ese día.

La intención del Puerto es recuperar parte de la primera línea de la ría que en su momento se utilizaba como instalaciones empresariales y que ahora, tras su desuso, se reorientarían al sector del ocio. Concretamente, dará paso a bares de copas, cafeterías y restaurantes.

Se trata de un proyecto que impulsa recuperar las antiguas naves de la fruta, que ocupan una superficie de casi 5.000 metros cuadrados (las naves tienen una longitud de 175 metros por algo más de 30 metros de ancho). La situación es inmejorable, sin pantallas visuales que entorpezcan el paisaje de la ría.