La policía desaloja a una docena de okupas tras incendiarse el antiguo hotel de Massó

Jesús Santos

VIGO

La Policía Local de Cangas tuvo que desalojar ayer a una docena de okupas al declarase un incendio en el antiguo hotel de Massó.

Los jóvenes que viven o utilizan varias de las habitaciones del viejo hotel ligado a la conservera canguesa no se enteraron de que estaba ardiendo la planta baja hasta que se presentó la Policía Local para desalojarlos. Salieron de la planta alta entre doce y quince personas.

Protección Civil procedió entonces a apagar el fuego. Poco después llegaron los bomberos de O Morrazo. Uno de los okupas, que no estaba en ese momento en el lugar, fue avisado por sus compañeros y se presentó dispuesto a entrar y salvar sus pertenencias. Se lo impidió el personal de emergencias. Se calmó al comprobar que el incendio no había afectado a la planta alta. Aseguró que el fuego lo había causado otro ocupa al que le reclamaba una deuda, por venganza. No dudó en decir su nombre y apellidos y prometer, a su vez, que vengaría el ataque a lo que denominó su vivienda.

El incendio se produjo sobre las nueve de la noche y quedó extinguido media hora más tarde. El hotel es un edificio de tres plantas construido por Massó Hermanos SA a mediados del siglo pasado para acoger a ejecutivos y visitantes de la fábrica, entonces la mayor de Europa. Ya desde antes del cierre de la conservera no se utilizaba. La parte en mejor estado la utilizan jóvenes de la localidad, Media docena de ellos viven de forma permanente en el viejo hotel