Dicen que el rostro es el espejo del alma. Pero también una casa o un piso dice mucho de sus moradores. Revela aspectos importantes de los dueños: personalidad, forma de pensar, aficiones, gustos... En la literatura hay casas que nunca pasan de moda, como la de la Troya o la Bernarda Alba. Pero, para conseguir la de nuestros sueños y poder expresar lo de «hogar, dulce hogar», lo mejor es consultar con especialistas en decoración e interiorismo, como Lorena Comesaña (24 años). Regenta Colonial Casa, en el número 53 de la calle Barcelona, junto con su socia María Blanco. -¿Qué servicios ofrecen? -Todo lo concerniente a proyectos de decoración de todo tipo, tanto a nivel particular (viviendas familiares) como comercial. El asesoramiento es gratis. -¿Y en interiorismo? -Desde los planos a la distribución de los puntos de luz. También tabiques, acabados de suelos y paredes, revestimientos, papel, telas, cortinas, tapicería, muebles... Todo. Para ello contamos con buenos profesionales en este campo. -¿Lo que más demandan? -En este momento, lo que está más de moda para decorar las paredes es el papel pintado de color negro y gris. Pero también el topo, gabardina o ceniza. -¿El negro, en qué habitáculos de la casa? -En cualquiera, incluido el dormitorio. Pero no se utiliza solo, sino que se mezclan colores. También se usan mucho los alto brillo y la madera de raíz palo santo para los muebles. Ahora se lleva lo moderno con lo clásico renovado, quitándole el contexto habitual, simplemente con lacarlo o darle un alto brillo. Es lo que enriquece un espacio. Tenemos una línea que tira al minimalismo, pero es un mueble con mucho porte y muy potente visualmente. -¿Quién los diseña? -Nuestra franquicia es internacional. El diseño es italiano y toda la fabricación de Colonial Casa se hace en Portugal. También está presente en las mejores ferias del mundo. -¿Los colores oscuros no tendrán que ver con la crisis? -(Risas). Para nada. Es moda. -¿Los clientes? -Son de un nivel medio alto. Aunque hay productos, como el papel, para todos los bolsillos.