El ejecutivo de Touriño diseñó desde la Xunta el proyecto de la Cidade do Mar, una gran infraestructura volcada en un recurso que en Vigo no falta. Una de sus cuatro patas era el Centro Atlántico de Investigaciones Marinas (CAIM), un centro diseñado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para potenciar la investigación.
Un desafío era lograr terrenos. Y se consiguió: la antigua Escuela de Transmisiones y Electricidad de la Armada (ETEA). Cuando el PP llegó a la Xunta, paralizó el proyecto. De momento lo mantiene en el congelador. El Gobierno gallego todavía no ha definido qué va a hacer con esos terrenos ni con ese proyecto. Ni siquiera ha dicho si cederá todos los terrenos o al menos una parte para investigación y para continuar el proyecto del CSIC. La Universidad ha sido más clara: desarrollará el campus del mar si cuenta con la ETEA. Pero si no lo hace, también.