05 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Lo de menos muchas veces es el sueldo oficial de los políticos. Lo de más, las dietas. Los viajes pueden llegar a suponer otro salario, sobre todo, si el alcalde sale inquieto. Gabinetes, asesores, secretarios, auxiliares y otros cargos rodean a menudo a los responsables municipales y a veces hasta les acompañan de un lado para otro en sus periplos.
Asistencia a sesiones de consorcios, comidas, teléfono, invitaciones y muchos otros conceptos engrosan el capítulo de gastos del Concello.
A veces las cuentas de representación suponen otro sueldo tan suculento como el oficial, una táctica muy utilizada por los políticos para ofrecer una imagen de austeridad.