Practicamente al mismo tiempo que se conocían los nombres de los candidatos a hacerse con la famosa estatuilla cinematográfica, se hacía público el de los nominados a las medallas Dagda, que vienen a ser los Oscar de los sectores turístico y gastronómico de Galicia, nacidos en su día por iniciativa de HGT-Agaxet. Al igual que ocurre con los galardones americanos, el mero hecho de estar en la lista de candidatos ya es un premio. Por lo que significa de reconocimiento al trabajo bien hecho.
Lo cierto es que son muchas las candidaturas que este año miran al Sur en las diferentes categorías. Sólo César Cunqueiro, que es el notario al que los miembros del jurado han entregado sus votos en sobre cerrado sabe a día de hoy (si es que los ha abierto) quienes se harán el próximo 2 de marzo con uno de los curiosos calderos (Dagda, gran dios de la mitología irlandesa, saciaba a todos el hambre con un caldero inagotable) que reciben los premiados.
Entre finalistas que miran al Sur, en este caso en el apartado de mejor labor de promoción y conservación de patrimonio natural y cultural, figura el Concello de Vigo por la recuperación del Casco Vello. Es verdad que falta mucho por hacer en el barrio, pero no lo es menos que, finalmente, después de muchas promesas y muchos proyectos sobre el papel, hemos empezado a ver resultados y, además de Vello, está logrando también ser Bello. Tal vez haría bien Santi Domínguez en empezar a ensayar su discurso.
Otro que también tendrá que llevarlo preparado (por si acaso) será Xaime Rei, en este caso en su calidad de presidente de la Asociación de Concellos con Castelos, Torres e Enclaves Históricos, entidad a la que se le reconoce el trabajo de puesta en valor de dicho patrimonio.
También en el epígrafe «plato del año» se han echo un hueco dos restaurantes que nos quedan bien próximos. Tan cerca como que uno de ellos, el Bitadorna, cuenta con sucursal en Vigo. Sus medallones de langosta en salsa de yogur y aromas de albahaca compite, entre otros platos, con el bombón meloso de ternera, castañas a la vainilla, esfaras de col y aromas de mencía del Balneario de Mondariz. Ya solo los nombres alimentan.
Otros apartados que pueden terminar por caer del lado vigués son el de «profesional/empresario del año», en el que el tricampeón de Galicia de sumilleres David Barco (Club Financiero Vigo), comparte nominación con Carlos Gómez (Bodegas Valmiñor), Pepe Vieira, -«un dos actores que consolidaron o brillo da moderna cociña galega»-, y Villasenín (grupo Ruta Jacobea). La solución, como dije, el 2 de marzo.
Chere, el artista vigués que gusta de poner sus pinceles al servicio de la pintura erótica abrió ayer exposición. Según me cuenta, no ha elegido al buen tun-tun el día de apertura. «He esperado a que se produjera la tan esperada alineación interplanetaria para hacerlo a la misma hora», afirma irónico. Eso sí, sustituyendo la lectura de textos bíblicos que unió a Obama y Zapatero por una entretenida cata -«vino y pintura es una mezcla que no falla», asegura- en la vinoneta Cabernet, en el corazón del Casco Vello.
Explica que ojo con el título, Puro Vicio, que no va sólo de lo que parece (que también), sino de su vicio por pintar y de «todo el vicio que nos rodea, que es puro y mucho».
Aunque la temática es una, erotismo, también es trina, ya que la docena de cuadros que cuelga -«Es que no caben más»-, pertenece a tres series distintas. La primera hace referencia a las marcas comeciales, la segunda refleja el vicio de los 70, 80, 90 y 2000 dentro de los coches, y la tercera sobre mujeres con sobrepeso o, menos eufemisticamente, gordas. Eso sí, apostilla, «desde el respeto y la admiración». Dice que diga que como la muestra estará abierta todo el mes, las vacaciones de Carnaval pueden ser una buena disculpa para disfrutarla. Pues dicho queda.
Otro paseo en la ría. Tan habituados como estamos a leer malas noticias sobre la salud de nuestra ría, conviene no pasar por alto iniciativas como la de la junta directiva de la Asociación de Vecinos Héroes de Ponte Sampaio 1809, que quieren convertir en senda peatonal el actual viaducto ferroviario entre Ponte Sampaio y Arcade. Los vecinos esperan que esta actuación sea solo el primer paso de otra más amplia para lograr que una senda enlace todo el borde marítimo del fondo de la ría de Vigo. Que lo veamos.