Caminha da una tregua a los barcos del Miño que lleven más de una red

VIGO

Los pescadores del Miño podrán seguir llevando dos redes en el barco sin temor a la actuación de la policía marítima de Portugal. Hace unos días, el sector denunciaba «la persecución» de los agentes lusos resaltando que, aunque la Ley les ampara y ha sido siempre una práctica habitual, les confiscaban las redes si llevaban más de una en la embarcación, amparándose en una decisión unilateral de la Capitanía Marítima de Caminha. Ayer fue su comandante, Mamede Alves, el que aseguró que no se van a decomisar más por esta causa «de momento, hasta que la medida sea debatida con las autoridades marítimas españolas.

Esta práctica, según explicó en su día el presidente de la asociación de pescadores, Samuel Martínez, les provocó serios perjuicios ya que, «de antemano pierdes la faena del día». El portavoz de la entidad recordó que, lo que está prohibido y aplauden que se persiga, es la utilización de más de una red a la vez o de cualquier artes ilegal.

El comandante de Caminha, en vísperas de una concentración de pescadores de las dos riberas, en protesta por su exclusión en toma de decisiones sobre los temas importantes del río por parte de la Administración, se muestra dialogante pero asegura que «no hay ninguna persecución». Mamede Alves sostiene que «solo hay intervenciones en cumplimiento de las normas legales, siguiendo el procedimiento». A este respecto sí confirmó lo que ya habían avanzado los pescadores del Miño.

En lo que va de año se han disparado las aprehensiones de redes ilegales en el tramo internacional. No de redes de saco como en ejercicios anteriores pero sí de lampreeiras con tamaños superiores a los establecidos legalmente. Son los propios pescadores los que reclaman que se persigan estas prácticas pero, con la misma contundencia, reclaman sus derechos.

Entre ellos el uso de la tela, cuya continuidad quedó en entredicho a raíz del reglamento internacional del Miño que se aprobó hace dos años y que contemplaba su prohibición a partir de la próxima temporada. El presidente de la asociación de pescadores ya ha avanzado que se ha conseguido una moratoria de un año a expensas de un estudio sobre la situación de la angula que se contratará en breve. Sobre este tema, el comandante de caminha solo recordó lo que dice el reglamento y aplazó cualquier otra valoración hasta el encuentro de la comisión internacional que se celebrará en el mes de junio.

Los pescadores profesionales consideran que es el arte «más selectiva» para la captura de la angula. Es además la habitual en el Miño y su veto limitaría las capturas a las que se consiguieran con peneira o rapeta por lo que sería casi igual que prohibir la pesca de angula. Dos años lleva ya sin pescarse salmón, desde que entró en vigor el reglamento. Las expectativas están ahora puestas en la lamprea pero también en la última luna de la campaña de la angula.